La semana comienza con los inversores con la guardia alta. Los datos de futuros de los índices que vienen del exterior no son señales claras. Wall Street tiene todos los indicadores con subas demasiado leves como para ser tomadas como un adelanto de que las bolsas de Estados Unidos van a tener una jornada positiva. Es que esta semana se conocerá el dato de crecimiento del PBI y seguirán ingresando balances clave a la Bolsa que parecen confirmar la desaceleración de la economía del mundo y la necesidad de bajar las tasas a fin de mes.

En la Argentina el dato más importante es el bajo volumen de vencimiento de Letras de Liquidez (LELIQ) del lunes que alcanza a $ 186.365 millones. Eso le permitirá actuar con más margen de acción, debido a que la semana pasada no pudo cubrir vencimientos por casi $ 100 mil millones que engrosaron la demanda de dólares y les permitió subir 1,84%. Si la suba no fue mayor es porque el mercado cambiario está aplastado por distintas medidas de pseudo intervención como la venta exagerada de futuros y de los bancos oficiales. Pero atención, entre el martes y miércoles los vencimientos de LELIQ suman casi $ 500 mil millones.

Otro dato clave es cómo se comportará el mercado de valores local que viene muy golpeado en las últimas ruedas, como si se hubiera alejado de la euforia que provocó la suba de Mauricio Macri en las encuestas.

El riesgo país tendrá que ver con lo que suceda en el exterior. La suba de los bonos de los Estados Unidos, hace más difícil bajar el riesgo. Los inversores norteamericanos se están refugiando en bonos y oro por la baja de las tasas de interés y eso sube la paridad. Los bonos argentinos, a pesar de que mantienen su paridad, ven subir el riesgo país por la fortaleza del título norteamericano que es la referencia.

Al Gobierno le interesa mantener al dólar en los valores actuales. No le permite una mínima alza. Cree que cada suba de la divisa norteamericana le resta chances electorales. Debería prestar más atención a lo que sucede en la oposición, que ha hecho más por su mejor posición en las encuestas que la baja del dólar y los movimientos del propio oficialismo.

También sabe que está corriendo una carrera contra el tiempo porque el «carry trade», elegir los plazos fijos sobre el dólar porque se gana más, se está terminando. De hecho, los plazos fijos crecen menos que la tasa de interés que pagan lo que en términos reales equivale a una caída. Por eso todos los días libera pesos a la plaza. En un mes los plazos fijos crecieron 1,4% cuando la tasa está en 4,7% mensual.

Ya no se puede predecir cómo será la semana, sino a lo más, se puede hacer una aproximación de cómo puede evolucionar la rueda. El dólar seguirá dando pelea, la Bolsa seguirá envuelta en sus dudas y el riesgo país dependerá totalmente de lo que suceda con el Bono del Tesoro de Estados Unidos que está en plena alza.

 

Fuente: Infobae