En un homenaje a los caídos en el cumplimiento del deber realizado en el Sálon Blanco de la Casa Rosada, la ministra Patricia Bullrich sostuvo: «El tema del narcotráfico lo puso en agenda nuestro Gobierno, antes no se ocupaban del tema y decían que Argentina era un país de tránsito, no se ocupaban, no era un tema (a pesar) de que la seguridad era uno de los temas que más preocupaban a la población y el narcotráfico entre ellos».

Bullrich adelantó que las pistolas no letales Taser, que serán usadas en primer lugar por la Policía Federal y la PSA, «iban a costar 3.000 dólares cada una, luego cotizaron a 2.081 y las compramos a 862 dólares». Además adelantó que ya se está realizando el entrenamiento porque el ministro de Seguridad de Mendoza, donde ya se están utilizando estas armas, prestó a 15 instructores para la capacitación.

La funcionaria confirmó que las pistolas empezarán a usarse en septiembre «en lugares donde hay concentración de personas, como aeropuertos y terminales de ferrocarriles», al tiempo que aseguró que «no se van a usar en movilizaciones, porque son armas para reducción en situaciones de carácter individual por amenazas o conflictos».

La seguridad -junto con la obra pública- es uno de los aspectos más valorados del Gobierno no sólo en el electorado propio, sino en el peronista y hasta en el kirchnerista, según todas las encuestas. Sin embargo, en los sectores medios-bajos muchos avances todavía no son atribuidos al Presidente, porque su figura aún está invisibilizada en sectores poco consumidores de noticias; por eso, de aquí a las PASO, será una agenda que estará en forma reiterada en la campaña oficial.