La nueva Directora Ejecutiva de  ANSES, María  Fernanda  Raverta,  a pocos días de asumir, tomo la iniciativa de declarar, a través de la Resolución 99/2020, la actividad del Organismo como «servicio crítico, esencial e indispensable».

Sin embargo, desde el 20 de Marzo, día en el  que se estableció el aislamiento social, preventivo y obligatorio ya debió ser declarada como tal y atender, en su integralidad y como organismo de gestión de políticas públicas, la prestaciones  y servicios de la Seguridad Social:  jubilaciones, pensiones, retiros por invalidez, asignaciones familiares, asignaciones de protección social. El derecho de la Seguridad Social tiene  rango constitucional  y tutela los derechos de los grupos más vulnerables de la sociedad; En la práctica millones de personas quedaron desprotegidas frente a la falta de información, de atención presencial  y de inacción por parte del organismo.

Durante La pandemia el organismo tomo una serie de medidas: extendieron la fecha para presentar supervivencia, permitieron el cobro de beneficios mediante formulario Carta Poder firmado ante  escribano, sin necesidad de requerir la intervención de Anses y se abocaron a la implementación del programa de  Ingreso Familiar de Emergencia( IFE) pero ninguna acción dirigida a solucionar el problema de personas que tenían turnos asignados para diversos trámites o con expedientes iniciados y paralizados.

Tratando de dar soluciones generales e integrales que facilite algunos trámites y consultas, a traves de las resoluciones 90/20 y 94/20, hoy el Anses cuenta con dos canales de atención: una atención virtual, para las solicitudes de: 1.- Rehabilitación del cobro de una jubilación o pensión 2.- Repago-reclamo- por un haber no cobrado de jubilación o pensión 3.- Asignación por maternidad/Maternidad Down 4.- IFE; y una atención telefónica – línea 130- con la cual es difícil comunicarse u obtener algún asesoramiento.

La declaración de “servicio esencial”  debería cambiar sustancialmente el sistema de atención del organismo y hoy Raverta se enfrenta a varios desafíos: el trabajo de los empleados de ANSES vía remota o presencial, redistribución del espacio físico para respetar el distanciamiento social en las UDAI, protocolos de atención, reprogramar o dar de baja los  turnos otorgados durante los meses de febrero, marzo y abril y aceitar la atención virtual del inicio de jubilaciones y pensiones, entre otros adecuándose a las medidas preventivas establecidas para el COVID-19 por la normativa vigente.

El Anses volverá a tender en forma presencial, a reactivar los expedientes paralizados durante la pandemia, a reacomodar los turnos otorgados y ampliar la atención virtual, pero desconocemos el cómo  y el  cuándo, debería ser en fecha próxima ya que se está trabajando en ello. Sí hay certeza que las UDAI seguirán cerradas para la atención al público, hasta tanto definan el protocolo sanitario de apertura.

En lo inmediato el Organismo debe resolver otro dilema económico, en pocos días deberán liquidarse los beneficios previsionales y no contributivos del mes de Junio con la nueva movilidad, desde el Poder ejecutivo ya se  adelanto que se establecerá por DNU, pero desconocemos el porcentual que aplicarán, pero seguirán los lineamientos establecidos al mes de marzo.

Un nuevo capítulo para la semana que entra. Si el derecho es dinámico el previsional lo es aún más…

María José Manes – Abogada – Especialista en Derecho Previsional

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