El fiscal general de Dolores, Diego Escoda, confirmó que el cantante de cumbia Rubén Darío «El Pepo» Castiñeiras manejaba en el momento del accidente y que iba tomando un «destornillador», un trago que contiene vodka, bebida de la cual hallaron una botella en la camioneta que volcara el sábado a la madrugada provocando la muerte del representante del grupo y del trompetista.

«Las pruebas recopiladas dan que Castiñeiras estaba manejando, tomando un trago llamado ‘destornillador’, que contiene vodka», indicó Escoda esta tarde a Télam en diálogo telefónico.

El fiscal afirmó que el cantante iba manejando la camioneta al momento del accidente tras la declaración de Romina Candia, corista del grupo y sobreviviente del vuelco.

Además agregó que en la pericia ocular al vehículo encontraron una botella de vodka con el contenido por la mitad y en el lugar del accidente hallaron dos vasos de plástico, tal como había señalado Candia en su declaración, además de un teléfono y documentación.

Hay una pericia clave en el horizonte: el análisis a la sangre de «El Pepo» para determinar la presencia de alcohol. Los abogados defensores indicaron que en los próximos días resolverá dónde se realizarán los análisis de la muestra de sangre tomada al músico inmediatamente después del vuelco.