Fabián Gutiérrez, el exsecretario privado de Cristina Kirchner que apareció muerto en El Calafate, tenía un patrimonio multimillonario, con decenas de propiedades, autos y camionetas de lujo y un hotel de ensueño a orillas de un lago en Ushuaia. Además, la Justicia investiga un entramado de empresas en las que participaba y que podrían haberle servido para lavar dinero.

Esas fueron algunas de las revelaciones de un informe de «Periodismo Para Todos».

El cuerpo de Gutiérrez apareció el 4 de julio, dos días después de su última comunicación con allegados. El cadáver se encontraba enterrado en una vivienda del barrio Aeropuerto Viejo.

Cuatro jóvenes fueron detenidos en ese momento. El asesinato se habría consumado en la casa de Gutiérrez, en la calle Santiago Perkic. Esa sería apenas una de las propiedades inmuebles de Gutiérrez en todo el país.

El exsecretario de Cristina Kirchner, que fue detenido en 2018 y era arrepentido en la causa de los cuadernos, declaró un patrimonio de solamente 52 mil pesos en 2003, cuando la familia Kirchner llegó al Ejecutivo nacional. Entre 2007 y 2010 cumplió funciones al lado de la ahora vicepresidenta. Al momento de su detención pesó sobre él un embargo por 900 millones de pesos.

La Justicia lo investigaba por 36 viviendas, 40 autos de lujo y un esquema societario que habría utilizado para lavar dinero.

La propiedad más impactante es el Hotel Sur45 Lodge, en Ushuaia, a orillas del lago Fagnano. El lote, de 11 mil metros cuadrados, cuenta con un muelle privado. Allí, un catamarán que compró en 2013 por 890 mil pesos ofrece el servicio de excursiones lacustres. Además, aseguró el predio por 29.370.000 pesos.

Además de la casa del crimen, la Justicia le atribuye una mansión por 1.000.000 de dólares en El Calafate.

También sería el dueño de seis viviendas, ocho lotes, cuatro parcelas adicionales y varios locales comerciales en esa ciudad turística.

En Río Gallegos, en tanto, la Justicia sospecha que es propietario del Hotel Comercio y de cuatro inmuebles. También tenía una casa en la calle Presidente Néstor Kirchner.

Su influencia llegaba al conurbano bonaerense. En San Isidro, investigan si era el dueño de un caserón a metros del Jockey Club, que le había alquilado un amigo después de comprársela a Rudy Ulloa por un 10 por ciento de su valor real. En 2018 la aseguró por 15.860.000 pesos.

Y en el exclusivo Highland Park Country Club de Pilar usó una propiedad de 3.000 metros cuadrados. También fue asegurada a su nombre, por más de 15 millones de pesos.

Su flota de vehículos incluye un Porsche Boxster, una Porsche Cayenne, un Hummer y tres BMW.

Una concesionaria en San Isidro es solo una de las empresas en el ojo de la Justicia. El entramado que habría utilizado para lavar dinero alcanzaría siete firmas. Una de ellas gestionaba el hotel de Ushuaia, en el que la Justicia halló facturas a nombre de sus familiares.

Otra sociedad, Construc Sec, declaró haber hecho obra pública en el partido de Las Heras, aunque luego la municipalidad negó haberla contratado.