La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera Argentina (Atilra) decidió realizar hoy un paro de actividades desde las 0 hasta las 24, en reclamo por una actualización en sus salarios.

La semana pasada, el Centro de la Industria Lechera (CIL), asociación que nuclea a pequeñas, medianas y grandes empresas del sector, había advertido que «a la creciente presión sobre la estructura de costos de las empresas lácteas, que este año acumula un aumento superior al 20% y con valores de insumos críticos a precios dolarizados, se suma la imposibilidad de trasladar estos incrementos a los precios de venta desde hace más de 6 meses, lo que está colocando a muchas empresas al borde del colapso». En este contexto, afirmaban los empresarios, «no es posible realizar nuevos incrementos en los salarios». Y advertían: «Nos encontramos en el medio de una de las crisis más severas que ha vivido el sector en su historia».

Por su parte, desde Atilra citan datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) que afirma que por el efecto cuarentena el consumo per cápita de lácteos creció 56,9 litros entre enero y abril, y afirman que el precio internacional de la leche en polvo subió un 14 por ciento respecto al valor de junio, ubicándose por arriba de los 3.200 dólares la tonelada.

Respecto a los sueldos, dicen: «El aumento otorgado por las cámaras empresarias durante este año 2020 fue de un 2 por ciento para recién equiparar la inflación del año 2018 y un 53,8 por ciento, ¡pero para compensar la inflación del año 2019!, año en el que el aumento promedio de los lácteos se ubicó por encima del 90 por ciento».

Luego indican que realizarán un paro total de actividades de veinticuatro horas, sin guardias, pero para que no haya riesgos de pérdida de leche ofrecen «recibir y procesar la materia prima del día y que esa leche procesada y/o los productos que con esa materia prima se industrialicen, sea donada a distintas entidades de bien público».

«Como el sector empresario ahorrará en salarios, será una manera de socializar parte de las pérdidas entre industriales y trabajadorxs sin afectar al productor tambero y beneficiando al sector más carenciado de la Argentina», remarcan desde Atilra.