El Senado le dio media sanción a la reforma judicial que recibió modificaciones hasta último momento por parte del oficialismo, lo cual generó duros cuestionamientos de la oposición y una tenso cruce entre el senador Martín Lousteau y la vicepresidenta Cristina Kirchner.

El senador de Juntos por el Cambio pidió una cuestión de privilegio y criticó duramente que el oficialismo haya leído sobre el final del debate numerosos cambios al dictamen original.

«Vuelvo a insistir con que las cuestiones de privilegio son para preservar el buen funcionamiento de la Cámara. Entonces, ahora todos los senadores de la oposición nos estamos enterando de un montón de cambios», se quejó Lousteau.

Durante quince minutos, la presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales María de los Angeles Sacnum remarcó las modificaciones. Además de los juzgados provinciales, se terminaron creando Cámaras de Apelaciones en nueve provincias como así también un Tribunal de Resolución de Conflictos de Competencia.

En un inicio, el oficialismo había informado que la reforma tendría un costo de $ 1.939 millones. Según la oposición, el número asciende a $ 6000 millones.

«Ya hubo un dictamen y ahora hay diez minutos de cambios del dictamen, entre los cuales hay un montón de creaciones de cargos cuando antes discutimos si el costo fiscal de la reforma era 1.900 o 6.000 millones de pesos o más», agregó.

«Senador, van a votar en contra», interrumpió Cristina.

«No importa eso. Estoy haciendo una cuestión de privilegio sobre el funcionamiento de la Cámara. Si no es extremadamente difícil. Estuvimos discutiendo 30 horas en una Comisión, se llegó a un dictamen que no lo conocimos hasta que se presentó», continuó Lousteau.

Y exclamó: «No podíamos saber ni si estábamos a favor o en contra y ahora nos enteramos más cambios sobre el dictamen. Sinceramente es muy difícil trabajar así».

A través de las redes sociales, otros senadores de la oposición se sumaron al reclamo de Lousteau. «No se sabe qué se voto, una vergüenza», apuntó Luis Naidenoff. «Un paso más en este oscuro proceso para destruir la justicia argentina», sumó Esteban Bullrich.