Luego de que Alberto Fernández anunciara que le quitará un punto de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires y que Horacio Rodríguez Larreta asegurara que irá a la Corte Suprema, Axel Kicillof ratificó a Sergio Berni como ministro de Seguridad bonaerense y afirmó que durante la gestión de Mauricio Macri «hubo favoritismo por la Ciudad».

Tras casi 72 horas de conflicto con miembros de la Policía Bonaerense, el gobernador dialogó con Luis Novaresio, en Animales Sueltos, y afirmó que «en los 5 años de gestión de Mauricio Macri hubo un favoritismo por CABA». «Por decreto y de un hachazo sacó recursos de la Nación porque quería beneficiar a su socio con una excusa que fue un disparate», dijo.

«El servicio en toda la provincia está el 100% restituido».

«Se hizo un calculo y dio que en esa transferencia había un exceso tremendo. Se le dio todo lo que se le tenía que dar y más».

Al ser consultado sobre la ruptura en la cadena de mandos dentro de la Policía Bonaerense y el papel de Berni, Kicillof lo ratificó al frente del Ministerio de Seguridad y aseguró que «la oficialidad estuvo funcionando y buena parte del servicio policial y de seguridad también funcionó».

De todos modos, al recordar la presencia de los uniformados en la Quinta de Olivos, el mandatario bonaerense aseveró que fue «una parte menor de agentes los que salieron a reclamar, de una forma con la que no coincido y no corresponde». «Fueron imágenes que resultaron muy ofensivas y dolorosas», señaló.

Por otro lado, ante los reclamos de los médicos por una recomposición salarial, Kicillof afirmó que están «dialogando con todos los sectores», pero que «toda la economía está en un estado complicado», mientras que sobre el anuncio de que Rodríguez Larreta irá a la Corte Suprema afirmó: «Cuando mira el presupuesto hay una equidad muy grande», por eso afirmó que «está bueno que se esté discutiendo la coparticipación».

Para finalizar, Kicillof aseguró que desde que reapareció Macri y tras «actitudes de la presidenta del partido», por Patricia Bullrich, los dirigentes sin «responsabilidad de gestión» salieron a «radicalizar sus posiciones y complicar los acuerdos», aunque destacó que en la pandemia «la unidad era una buena clave».