Una familia de Mendoza vivió una situación insólita, tras la internación de María Dora Garro, de 71 años, por un cuadro de neumonía: les dijeron que la mujer había muerto por coronavirus y la “enterraron”, pero luego recibieron una llamada para avisarles que, en realidad, estaba viva y que su hisopado había dado negativo. Un día después, la pusieron en una habitación con casos sospechosos de COVID-19.

Shirley Hernández, nieta de la mujer, habló con TN y denunció: “A mi abuela, después de hacerle los hisopados, que dieron negativo, este sábado la metieron en una sala con personas que estaban sospechosas de COVID”.

La joven contó que su abuela “tiene Alzheimer, es diabética e hipertensa”, por lo que es una paciente de “demasiado riesgo” ante este virus.

Garro ingresó en la Clínica Santa María, de la capital mendocina, el lunes pasado, con un cuadro de neumonía. Por protocolo del lugar, sus familiares no podían ir a visitarla, pero recibían un parte diario en el cual les informaban que la estaban tratando con antibióticos y que “evolucionaba favorablemente”.

“El jueves a la 1.30 de la madrugada lo llaman a mi tío diciéndole que había fallecido, no entendíamos nada de nada”, reconoció la nieta de la mujer internada. El parte del médico, exhibido a TN por la familia, decía que la paciente había muerto por coronavirus, pese a que los dos hisopados de Garro habían arrojado resultado negativo.

“No la velamos, nos dan la noticia de que había fallecido y no nos la dejaron ver. La fuimos a enterrar el mismo jueves, sin poder ver el cuerpo, sin saber si era mi abuela o qué es lo que había en el cajón”, contó indignada Shirley.

Pero la historia no terminó con aquella despedida. “El viernes lo llaman a mi tío a las 15 horas para decirle que Dora Garro pedía por sus hijos, mi tío no entendía nada. Le dijo que su madre había muerto”, contó la nieta de la mujer internada.

Y sumó indignada: “La misma enfermera que había dicho que estaba muerta, le dijo que estaba viva y que pedía por sus hijos. Le preguntaron a mi abuela y cuando ella le dijo el nombre parece que se dio cuenta”.

Un familiar fue de inmediato hacia el sanatorio, ubicado en la calle Federico Moreno al 1500, para encontrarse con ella. Ese momento quedó registrado en un vídeo que él mismo grabó.

La denuncia de la nieta de la mujer que dieron por muerta en Mendoza y estaba viva: “La pusieron en una sala con pacientes con coronavirus"

La denuncia de la nieta de la mujer que dieron por muerta en Mendoza y estaba viva: “La pusieron en una sala con pacientes con coronavirus"“A mi abuela, después de hacerle los hisopados, que dieron negativo, este sábado la metieron en una sala con personas que estaban sospechosas de COVID”.https://bit.ly/3kfhpT2

Posted by TN Todo Noticias on Sunday, September 13, 2020

Todavía la familia no sabe a quién sepultó. “No nos dan información de nada, no sabemos quién es la persona a la cual enterramos”, admitió la joven, y explicó que quisieran saberlo para comunicarse con la familia y darle el pésame.

Consultada sobre si alguna autoridad de la clínica se comunicó con ellos, Shirley contó: “Salió una enfermera que no había tenido contacto con mi abuela diciendo que fue un error y pidiendo mil disculpas, pero el médico que hizo el parte de que mi abuela había fallecido no dio la cara ni el jefe del hospital”.

Sin embargo, este sábado Beatriz Leguizamón, otra de las nietas de Garro, contó que parte de la familia se acercó a la clínica a pedir explicaciones. “Vinimos a hablar y nos atendió Julián Sergio Castro, el doctor que firmó el certificado de defunción e informó que mi abuela había fallecido con un síndrome de estrés respiratorio agudo por COVID”. Y agregó: “Nos dice que no hubo mala voluntad, que había una muerte y que la otra persona estaba perdida”.

Finalmente, contó que les dijeron que ellos debían entenderlos. «Es imperdonable lo que nos hicieron pasar”, concluyó la mujer.

Shirley siente lo mismo, para ella “se jugó con los sentimientos de dos familias”, y aseguró que dos días después de enterarse de que su abuela está viva, aún sigue sin entender lo ocurrido.

“Nosotros estamos preocupados porque a pesar de la felicidad que nos da que mi abuela está viva nos da bronca la situación y pensamos mucho en la otra familia. Pedimos información de saber qué es de la familia de la persona que nosotros enterramos y no nos dicen nada de nada”, reclamó.

Los familiares de María Dora Garro pagaron el sepelio de un desconocido, pasaron más de 24 horas llorando a un ser querido que, en realidad, estaba vivo y encima después se enteraron de que la mujer fue llevada a una sala en la cual su vida podría correr peligro. Por eso, piden respuestas.

El director de la clínica mendocina, Ricardo Diez de Oñate, le dio una entrevista este sábado a radio Nihuil y admitió: «Fue un error administrativo. Una situación no querida por nadie, que pasó en medio de una pandemia en la que estamos todos los médicos trabajando incansablemente”.

Además, el médico agregó: “Ya hablamos con la familia, hubo un error administrativo, fue involuntario el error en el certificado médico. Se enmendó el error y gracias a Dios la paciente está muy bien”.

Finalmente, la autoridad del centro médico justificó: «Todas las instituciones de salud están desbordadas literalmente. Es lo que ha pasado en Europa y está pasando en Mendoza. No se lo atribuimos a la pandemia ni al colapso, pero todos los médicos estamos trabajando a más no poder”.

FUENTE: TN