La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó ayer por unanimidad que resolverá sobre el pedido de inconstitucionalidad de la revisión de sus traslados que plantearon los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, pero no dijo nada, aún, sobre si aceptará el per saltum (salto de instancia) que plantearon los magistrados atacados por los K.

«A la presentación digital de los doctores Bertuzzi y Bruglia del 14 de septiembre de 2020, téngase presente para el momento de la resolución final de la causa por esta Corte, de acuerdo a la vía que este Tribunal oportunamente determine», señaló la Corte en un escueto comunicado que lleva la firma digital de Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti.

Así al pedido de resolución urgente que Bruglia y Bertuzzi habían presentado el lunes a las 19 horas, el máximo tribunal le respondió “téngase presente”, confirmó que resolverá el tema de fondo e informó que su decisión será por la “vía que este tribunal oportunamente determine”. La rápida respuesta a un pedido presentado menos de 24 horas antes por un problema institucional, sin peligro de vida, es también un gesto inédito de la Corte.

El caso del juez German Castelli está un paso más atrás que el de los dos primeros en las instancias de la Justicia. Además, esa breve resolución va en sintonía con las declaraciones públicas que hizo Rosenkrantz el viernes pasado en el sentido de que la Corte va a resolver el caso, en lo que fue un mensaje para tranquilizar la ansiedad que crece adentro de los tribunales.

«Si me quieren sacar que lo hagan a los empujones, delante de la gente», dijo ayer Castelli a Todo Noticias, poniendo otra cuota de tensión al caso. Castelli integra el Tribunal Oral Federal 7 que debe juzgar a la vicepresidenta Cristina Kirchner en la causa de los Cuadernos de las Coimas.

Aquel punto sobre la vía por la que se resolverá el caso tiene que ver con el hecho de que se espera que esta semana la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal resuelva un pedido de los dos camaristas sobre si es constitucional la decisión del Gobierno de revisar sus traslados desde un tribunal oral a la estratégica Cámara Federal porteña concretados hace dos años atrás. Esto quiere decir que que resolverá la causa por vía del per saltum o, si la esa cámara falla contra los jueces, lo hará por la vía de un recurso extraordinario, tal como Clarín adelantó el domingo.

Así la Corte no evitó que mañana la mayoría de los senadores del Frente de Todos aprueben el dictamen que anula sus traslados a Comodoro Py. Aunque el ex director de AFI y senador K Oscar Parrilli bravuconeó diciendo: “Mañana se van de Comodoro Py”. Técnicamente, no es así. Aún faltará que el presidente Alberto Fernández o el Consejo de la Magistratura sacan un decreto disponiendo el regreso a sus cargos anteriores.

Como es un hecho inédito en la historia argentina, aun no se sabe quién debería hacer ese decreto. Además, como Bruglia y Bertuzzi, son empleados del poder judicial también faltará un último acto administrativo de la Corte refrendando o no la segura decisión de la mayoría K del Senado, tal como adelantó este diario.

En definitiva, la Corte intervendrá en el caso pero no se sabe si lo hará antes o después de que el Gobierno o la Magistratura saquen ese decreto tras el seguro rechazo de mañana a darle un nuevo acuerdo a Bruglia y Bertuzzi en el Senado, en medio de una gran tensión política. Y lo hará, seguramente, en base a sus propias acordadas 4 y 7 a través de las cuales los cinco avalaron los traslados de jueces, aprobados por la Magistratura, entre cargos de la misma jerarquía y el mismo fuero.

La diputada de Juntos por el Cambio, Paula Oliveto, advirtió en Twitter que “La Corte deberá decidir si quiere ser recordada como la Corte de 1930 o una Corte que defienda la Constitución. Recuerdo cuando vimos a los jueces exiliados de Venezuela y su desazón por no haber reaccionado a tiempo. No especulen. Resuelvan conforme a derecho y rápido”. Mientras que sectores más duros de la oposición, temen que la falta de respuesta inmediata de la Corte al tema de fondo termine convirtiendo a Bruglia y Bertuzzi en “un caso Eduardo Sosa” por el ex procurador de Santa Cruz echado por Néstor Kirchner porque quería investigar el destino de los 600 millones de dólares de los fondos de la provincia que recién más de diez años después tuvo un fallo de la Corte a favor pero nunca fue restituido en sus funciones.

Cómo llegó el tema a la Corte. A fines de agosto, a través del recurso del per saltum, los jueces de la sala I de la Cámara Federal, quienes ratificaron el procesamiento de la vicepresidenta en la causa de los Cuadernos de las Coimas, reclamaron al máximo tribunal la nulidad de las resoluciones del Consejo de la Magistratura y del gobierno.

La situación de los camaristas, que ahora evaluará la Corte, arrancó durante la gestión de Mauricio Macri cuando Bruglia y Bertuzzi fueron trasladados de un tribunal oral de La Plata a la Cámara Federal porteña. Una situación similar es la que enfrenta el juez Germán Castelli que fue trasladado de un tribunal oral de San Martín a uno federal. El kirchnerismo también busca anular su traslado.

Desde el Gobierno, con impulso de los sectores más duros del kirchnerismo, aseguran que los tres jueces deben tener un nuevo acuerdo en el Senado porque su trámite “no cumplió” con todos los pasos del nuevo reglamento del Consejo de la Magistratura. El proceso para sacarlos arrancó hace dos meses en el Consejo de la Magistratura, con impulso del consejero oficialista Gerónimo Ustarroz. Con los votos del oficialismo en la Magistratura, más el apoyo de la diputada lavagnista Graciela Camaño, habían conseguido avanzar sobre la revisión de esos traslados para que vuelvan a ser evaluados en el Senado.

En el Senado el Frente de Todos cuenta con mayoría y puede cancelar los traslados con los votos propios. Tiene 41 a favor incluyendo a José Alperovich y Carlos Menem que están con pedidos de licencia.