Entre el miércoles y viernes de esta semana, más de 500 efectivos de la Policía bonaerense desalojarán las tierras tomadas en Guernica, Presidente Perón, provincia de Buenos Aires. Se trata de uno de los asentamientos más importantes del país, que reúne a más de 2500 familias.

El operativo, que será monitoreado por el gobierno de Axel Kicillof, deberá desarrollarse bajo estrictas medidas de seguridad dispuestas por el juez Martín Rizzo, que tendrá el objetivo de resguardar la integridad física de los ocupantes. La decisión del magistrado fue convalidada por la Cámara de Apelaciones de La Plata.

Las instrucciones son precisas: se desarrollará en horario diurno y solo se llevará adelante en buenas condiciones climáticas. Se espera buen tiempo para las tres jornadas. A su vez, se deberá ejecutar con protocolos anti COVID-19, para evitar contagios.

De acuerdo al fallo del magistrado, el procedimiento se realizará «con el mayor cuidado de las personas físicas que ocupen el predio y de los bienes que allí se encuentren, debiendo acudir al uso de la fuerza en caso en que resulte indispensable y en la menor medida posible”.

Las autoridades de Seguridad entienden que un sector de los ocupantes podría negarse a abandonar las tierras, lo que podría generar una situación de tensión. En este sentido, el juez Rizzo pidió que se garantice “la presencia del servicio de asistencia médica, ambulancia, internación y/o traslado de las personas y otros que se requieran, en particular los encargados de activar protocolos referidos a la pandemia derivada del coronavirus”. En tanto, se autorizó a la desconexión de los servicios instalados por los ocupantes en forma clandestina.

Todo el operativo deberá ser filmado. Cada paso tiene que quedar registrado. El de Guernica será el primer gran predio desalojado en plena pandemia, por lo que podría convertirse en un “caso modelo”, en caso de realizarse con éxito.

Dos detenidos por venta de terrenos en Guernica
En las últimas semanas, el fiscal Juan Cruz Condomí ordenó la detención de dos personas que vendían los terrenos tomados en las redes sociales. Ninguno vivía en el predio de Guernica y comercializaban las tierras a valores que trepaban hasta los $50.000.

La jefa comunal de Presidente Perón Blanca Cantero explicó que habló con una mujer que le contó que “la trajeron y le vendieron un lote por $40.000”. La funcionaria aseguró que en el lugar se pueden ver “camionetas nuevas” y que detrás de las usurpaciones «hay organizaciones y muchos vivos”.

La toma de tierras se convirtió en un problema para el Gobierno en plena pandemia e incluso generó diferencias en el Frente de Todos. La ministra de Seguridad de la Nación Sabina Frederic consideró, en un primer momento, que “no era un tema de Seguridad” pero su par de Provincia Sergio Berni lo catalogó como un “delito”. El mismo concepto utilizó el presidente Alberto Fernández cuando se le consultó por la cuestión. La oposición asegura que el espacio convalida las tomas y entiende que hay funcionarios ligados con las usurpaciones.