El jubilado Luis Arena, de 77 años, había desaparecido, después de que saliera de su casa en la localidad sanjuanina de Chimbas para ir al banco a cobrar. La policía encontró su cuerpo mutilado ayer en un terreno baldío y hay cuatro detenidos por el homicidio.

Un almacenero dijo que le vendió un paquete de cigarrillos y que Arena se fue caminando solo. Ese fue el último rastro del jubilado que ayer encontraron asesinado, con signos de violencia y en avanzado estado de descomposición. Al no regresar al su domicilio, la familia y amigos del hombre denunciaron su desaparición a la policía y empezaron una campaña en las redes sociales para dar con su paradero. Todos los esfuerzos llevaron a los investigadores hasta el predio ubicado en la calle Santa Cruz, cerca del Barrio Los Tamarindos. En ese lugar y tras el hallazgo, la causa tuvo un giro dramático.

Diario Huarpe Federico Arena, hijo de la víctima dijo: “A mi papá lo mataron para robarle”. Casi al mismo tiempo, la grabación de una cámara de seguridad aportó la primera pista firme de la causa: había captado al jubilado caminando en compañía de una mujer. Horas después de que encontraran el cuerpo, la sospechosa fue identificada y detenida durante un allanamiento en el barrio San Francisco de Chimbas, donde se encontraba junto a otras tres personas que también fueron arrestadas.

La mujer detenida como principal sospechosa de matar a Luis Arenas es Irma del Rosario Calivar, madre de dos hijos y con una particular forma de “ganarse la vida”. Tiene antecedentes por haber seducido al menos a seis abuelos, cinco de los cuales los drogó para robarles.

El «modus operandi» era, una vez que se ganaba su confianza, los invitaba a tomar algo y les ponía un somnífero u otra sustancia en el café y los dormía, oportunidad que aprovechaba para concretar el robo.