Con la mirada en el 11 A

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A cinco días hábiles de las elecciones primarias (PASO), hubo algunas turbulencias originadas en el exterior y en el plano interno que dejaron las variables financieras con mayor inestabilidad que las que mostraron en las semanas previas. Hubo entonces un descenso en las acciones y los bonos argentinos, en una semana en la que el peso perdió un 3 por ciento.

El día miércoles, en los EEUU, centro financiero internacional, la Reserva Federal decidió recortar la tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, hasta el rango entre 2 y 2,25 por ciento. A los agentes financieros les resultó insuficiente y decepcionante, pues nada dejó entrever que se tratase de un nuevo ciclo bajista para el costo del dinero. El presidente del banco central norteamericano, Jerome Powell, enfatizó que el primer recorte de tipos de interés en once años era mitad de esta decisión es favorable para los mercados emergentes, en particular en la Argentina.

La moneda norteamericana subió un 3% desde el viernes 26 de julio – en línea con las monedas de la región- pero al ampliar a un mes la comparación, el alza fue de un notable 6,3% que derrotó cualquier carry trade. Es claro, que esta dinámica se vincula a la mayor demanda esperable a una semana de las elecciones primarias. El monto operado promedió importantes U$D 1.000 millones en el mercado de contado(spot). El dólar al  público cerró a $45,89 para la venta en el promedio al público, y a $44,65 mayorista, frente a los $43,25 y a los $42,02,respectivamente, del 2 de julio. A cinco días hábiles de las PASO, el Banco Central ajustó al máximo la política monetaria para que el dólar no se escape y altere el delicado equilibrio de las variables financieras.

La tasa promedio total del viernes en la licitación de Letras de Liquidez (Leliq) fue 61,009% anual, la más alta en un mes. Las reservas internacionales, que contabilizaban U$D 67.755 millones el jueves, según datos sujetos a ajuste.

Se habló mucho de las Leliq en las declaraciones de la oposición, que tienen como finalidad traer más acentuar la incertidumbre. Pero el equilibrio fiscal y externo sumado a la rígida política monetaria debiera llevar cierta tranquilidad a los ahorristas en pesos. El Banco Central, está preparado para estas turbulencias, y todo dependerá de los resultados que arrojen las elecciones primarias. Ante la incertidumbre doméstica, las acciones y los bonos argentinos no pudieron escapar de la serie de ventas. Por otra parte, continuó la guerra comercial entre Estados Unidos y China. A esto se le agregó la implementación de aranceles del 10% a más de 300.000 millones de dólares en bienes chinos decidido por el presidente de EEUU, Donald Trump. La medida se hará efectiva el 1 de septiembre.

Por otro lado, los datos del mercado laboral en EEUU cerraron en línea con lo esperado, con una tasa de desempleo de 3,7% en agosto, la más baja en medio siglo, y la creación de 164.000 empleos no agrícolas. Un desempleo bajo y estable también aleja en lo inmediato la posibilidad de un recorte más agresivo de los tipos de interés. Hasta las PASO, y en función de los resultados continuará la incertidumbre y la volatilidad. Incluso los números de la economía real volverán a retomar el protagonismo en las decisiones de inversión, una vez despejada la incógnita electoral.

Por Eduardo Robinson – Especialista en Economía