El ministro de Educación Nicolás Trotta se reunió con sus pares provinciales para avanzar en un sistema de regreso a clases presenciales. Entre otros temas, analizaron propuestas orientadas a revincular a estudiantes de último año de primaria y secundaria y a aquellos que tuvieron bajo o nulo contacto con las instituciones escolares en el marco de la pandemia de coronavirus. Sin embargo, al finalizar el encuentro se informó que “no hubo ninguna definición” al respecto.

La reunión arrancó a las 18 y se llevó a cabo de forma virtual durante cuatro horas. Según se informó oficialmente, en la misma “se expuso la situación sanitaria de cada distrito” y se planteó habilitar actividades en las escuelas con estudiantes que estén por finalizar un ciclo.

Sobre este último punto, Trotta expresó que el retorno de las clases presenciales “deberá ser considerado por cada una de las jurisdicciones, y de existir consenso, deberán luego ser tratadas en el seno del Consejo Federal de Educación”.

De acuerdo con lo indicado por el Ministerio de Educación en un comunicado, durante el encuentro también “se presentó una guía de análisis de riesgo epidemiológico en base a criterios objetivos”, que será evaluada “por las autoridades jurisdiccionales de salud y educación, en una reunión que se llevará a cabo este miércoles a las 15”. La misma se utilizaría para analizar la “enorme diversidad de realidades de situación epidemiológica” que existen en la Argentina.

Además, se trataron “las propuestas de protocolos para los institutos de formación docente y las instituciones de educación técnico profesional; y reafirmaron el esfuerzo de articulación y trabajo mancomunado que se ha llevado a cabo a lo largo de estos meses, coincidiendo en la necesidad de sostenerlo y mantener la concertación federal en este tiempo excepcional de pandemia”.

Este lunes, Trotta había anticipado que durante el encuentro se informaría a los ministros el índice epidemiológico construido por las carteras de Salud de Nación y provinciales en conjunto con diversos especialistas. En base a eso, podrá evaluar el regreso progresivo y escalonado de alumnos en aglomerados urbanos de más de 500.000 habitantes.

“No hace falta la vacuna para volver a clases, pero tiene que haber datos objetivos que nos permitan dar pasos seguros”, sostuvo el titular de la cartera educativa en ese sentido.

A principios de julio, las 24 jurisdicciones consensuaron de manera unánime con Educación un protocolo para el regreso seguro a las aulas y, desde entonces, el Ministerio promovió el retorno a las escuelas en las regiones del país donde la situación epidemiológica lo permitió.

Hasta el momento, las provincias que regresaron a clases presenciales y pudieron sostener la reapertura de escuelas son La Pampa y Formosa, mientras que San Luis inició el lunes ese proceso. Por otro lado, San Juan, Catamarca y Santiago del Estero dieron pasos en ese sentido, pero tuvieron que retroceder por el aumento de casos de coronavirus que, si bien no se relacionó a las instituciones educativas, hicieron pasar a Fase 1 a los distintos territorios provinciales.

Según el esquema que piensa el Gobierno, se establecerá una tabla con parámetros sanitarios: bajo, moderado y alto riesgo de contagio. Las provincias que estén en el primer grupo, es decir, que se encuentren en una situación epidemiológica favorable, estarán obligadas a poner en marcha los mecanismos para que los jóvenes regresen a las aulas. Todo fue discutido con el Ministerio de Salud de la Nación.

Para esto deberán respetar estrictos protocolos que contemplan, entre otras medidas, islas sanitarias en las aulas; obligatoriedad de mantener la distancia social; espacios abiertos y ventilados; presencia de elementos de higiene y uso obligatorio de tapabocas. En aquellas provincias que tengan una actualidad sanitaria más compleja, la decisión final será de cada gobernador.