El ministro de Trabajo Claudio Moroni advirtió ayer que todavía «está en discusión” el cuarto pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), aunque evitó dar precisiones sobre si tendrá las mismas características que las tres ediciones anteriores.

“Lo que va a haber es una herramienta para seguir asistiendo. Mientras haya poblaciones que requieren asistencia, mientras la población siga afectada por un fenómeno del Medioevo en el siglo XXI”, sostuvo el funcionario.

En declaraciones a Radio Rivadavia, Moroni afirmó: “Es un tema que está en discusión y vamos a determinar cuál es la herramienta mas idónea”. La indefinición en torno al IFE y los rumores que comenzaron a circular respecto a la continuidad de ese beneficio llevaron también a la directora ejecutiva de la Anses, Fernanda Raverta, a expresarse en las últimas horas.

“Si existe un cuarto pago o se avanza en otra política social de acompañamiento con otras perspectivas, se definirá en los próximos días”, comentó la funcionaria. Según trascendió, una de las posibilidades en análisis es que la ayuda de 10 mil pesos involucre sólo a jóvenes de entre 18 a 24 años.

“La pandemia va ofreciendo una realidad distinta para analizar. Por eso no podemos decir ni cuántos IFE va a haber ni cómo van a ser. Lo que hacemos todo el tiempo es revisar en función de la salud y la situación económica y a partir de ahí tomar las decisiones”, afirmó.

Anses actualmente todavía se encuentra pagando el tercer bono de 10.000 pesos entregado a casi 9 millones de personas desde el inicio del aislamiento, a fines de marzo. El IFE llega a 8,9 millones de personas. Por un lado, a las 2,4 millones de familias que cobran AUH y luego a un universo amplio que incluye empleadas domésticas y trabajadores informales que, antes de la pandemia, estaban fuera del alcance de la red de protección de seguridad social del Estado.

Otra de las opciones en estudio por el Poder Ejecutivo es que pase a ser parte de un subsidio salarial, incluso por una suma superior, para alentar el empleo. “Se está analizando si el IFE cambia por un programa focalizado”, explicó un funcionario que suele participar del gabinete económico, según NA.

La directora de la Anses adelantó que está en discusión alguna forma de renta básica “para los menores de 18 años y para los mayores de 60 y 65”. “Sabemos que dentro de la población de 18 a 65 años, que son unos 28 millones de argentinos, hay un porcentaje de personas a las que les va a costar más incorporarse y ahí tenemos que pensar una política pública”, señaló la funcionaria.

Si el Gobierno decidiera que Anses continuara pagando el bono de $10.000 solo a los 1,8 millones de jóvenes de entre 18 y 24 años que no trabajan o tienen un empleo informal, el costo de cada ronda del IFE se reduciría de los $89.000 millones actuales a $18.000 millones. Y tomando como referencia solo la población desempleada medida por el Indec, la suma que debería desembolsar el Ejecutivo sería aún menor.

Por último, otra alternativa en carpeta en el Gobierno para reconvertir al IFE sería comenzar a remunerar distintas tareas que actualmente se hacen en la informalidad o forman parte de tareas domésticas que no reciben ninguna paga. Según adelantó el ministro de Desarrollo Social Daniel Arroyo, los cinco sectores del empleo a los que apunta el Estado serán la construcción, la producción de alimentos, la textil, reciclado y la del cuidado, tal como explicó el funcionario en junio.