El Gobierno acordó con gremios y empresarios un aumento escalonado del 28 por ciento del salario mínimo vital y móvil. Será en tres cuotas: el haber mínimo, congelado desde 2019 en $16.875, pasará a ser de $21.593 en marzo de 2021. Antes habrá un incremento del 12 por ciento correspondiente en octubre y otro del 10, en diciembre.

Después de 4 años hubo acuerdo entre las cámaras patronales y las centrales obreras. Desde 2017 el salario mínimo se definió por laudo, decreto,  del Ejecutivo. Esta vez la paritaria mínima contó con el aval de la CGT, la CTA de los Trabajadores, Coninagro y de la todas las cámaras empresarias.

En el plenario por zoom del Consejo del Salario, que presidió el ministro de Trabajo Claudio Moroni, hubo una mayoría abrumadora: 30 votos a favor y solo uno en contra: el de la CTA Autónoma que dirige Ricardo Peidró, quien se retiró porque solo querían habilitarlo como suplente en la reunión previa, donde se cocinó el acuerdo.

En la Casa Rosada interpretaban el acuerdo como la segunda instancia de la incipiente exploración de un pacto social que ya reunió a cámaras empresarias, gremios y organizaciones sociales en la misma mesa hace 10 días. Para darle más volumen político a esa perspectiva; el jefe de Gabinete Santiago Cafiero fue el encargado de cerrar la reunión. «Que se hayan generado acuerdos como el día de hoy es central a la hora de un mensaje de toda la dirigencia, del Estado, de los trabajadores y los empresarios, de cómo queremos que la argentina transite el camino de la reconstrucción. Es central que estos espacios continúen», sostuvo el ministro coordinador minutos después de participar de otra reunión con el Consejo Agroindustrial Argentino.

En privado durante las últimas semanas, ya se había cocinado el acuerdo. Durante el plenario, el jefe de la CGT Héctor Daer fue el encargado de romper el hielo. El titular del gremio de sanidad, que organiza los actos por el Día de la Lealtad para respaldar al Presidente, agradeció por la convocatoria en este contexto de crisis y manifestó su preocupación por la caída del salario en los últimos años y reiteró la importancia de volver a la mesa de negociaciones dentro de seis meses.

El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina Daniel Funes de Rioja lanzó la primera oferta de la tarde luego de lamentar, además de la caída del salario, la caída de la producción y el consumo por la pandemia. La propuesta de Funes fue agresiva: un aumento del 23 por ciento en tres etapas: octubre, enero y abril.

El secretario Adjunto de FOETRA de y secretario gremial de la CTA de los Trabajadores, Claudio Marín (que responde a Hugo Yasky), tomó la palabra y admitió que el incremento fuera en etapas, pero rechazó de plano el porcentaje.

En la previa, Yasky había reclamado lo mismo que la CGT en los últimos 4 años: que el salario mínimo sea equivalente a la canasta básica, que hoy es de $46.800. «El salario mínimo, vital y móvil es de 16.875 pesos. Llevarlo a la Canasta Básica Alimentaria, implicaría un aumento del 200%, por lo cual los sindicalistas tratarán de acercarse a esa cifra todo lo posible», había dicho en declaraciones a Futurock.

Los dirigentes sindicales finalmente se conformaron con menos. Después del cuarto intermedio, los empresarios reiteraron la oferta final, aprobada por casi todos los referentes gremiales, sin excepción.

En la calle y desde muy temprano se movilizó el Polo Obrero, entre otras organizaciones sociales de izquierda, que insistían con la demanda de un salario mínimo igual a la canasta. La presión de los movimientos sociales, se explica porque el salario social complementario que perciben 300 mil trabajadores informales está atado -es la mitad- al salario mínimo.

Las organizaciones sociales alineadas con el Gobierno tuvieron un representante en la mesa. El secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) Esteban «Gringo» Castro fue de la partida. Es la primera que tiene representación en el esta instancia.

En la misma reunión se definió que la mesa chica del Consejo defina en una mesa ad hoc la actualización del seguro de desempleo (que oscila entre los $6 mil y $10 mil)

En la misma línea que Cafiero, el ministro Moroni celebró el acuerdo. «Esta institución es fundamental para el Diálogo Social», sostuvo. Durante el mandato de Mauricio Macri, solo en 2016 se había logrado un acuerdo. Por esos días el Gobierno había lanzado la mesa de la Producción y el Trabajo con empresarios y sindicalistas, que terminaría fracasando a fines de ese mismo año.