El Concejo Deliberante de Tigre volvió este viernes a ser escenario de la irracionalidad de una parte de la política argentina. La interna declarada entre el Movimiento Evita y La Cámpora por una banca y el criterio de la paridad de género, obligó a suspender, por segunda vez en la semana, una sesión legislativa.

Militantes de la CTEP tomaron por asalto el edifico del Concejo Deliberante, ingresaron (hasta por las ventanas) al recinto y el presidente del cuerpo, Segundo Cernada (Juntos por el Cambio), debió levantar la reunión en la que se iba a tratar el criterio para realizar el reemplazo de la concejal Florencia Mosqueda, quien se tomó licencia para asumir en el ejecutivo municipal como Secretaria de Turismo.

Con banderas, bombos y sin respetar las medidas preventivas y de distanciamiento social por la pandemia de coronavirus, el centenar de militantes irrumpió violentamente en el lugar ante la mirada atónita de los ediles, que debieron abandonar rápidamente el lugar ante el inminente riesgos que corrían.

La pela interna en el oficialismo se inició a raíz de la licencia de Mosqueda para asumir un cargo ejecutivo municipal, situación que abrió la sucesión en su banca.

El poco más de 55% que obtuvo el Frente de Todos en las últimas elecciones dejó a Francisco Rosso (La Cámpora) y Milca Sosa (Movimiento Evita/CTEP) fuera del Concejo, pero como primeros sustitutos. Pero una parte del Frente de Todos quiere que asuma un concejal hombre y la otra parte quiere que asuma una mujer.

El problema radica en determinar si el reemplazo debe ser por la ley de paridad de género, que le daría el lugar a Sosa, o por corrimiento de lista, lo que habilitaría la asunción de Rosso.

La ley de paridad que rige en la Provincia de Buenos Aires no regula los reemplazos, por lo que estas situaciones vienen dirimiéndose por acuerdos políticos. Habrá que esperar ahora que las autoridades definan una nueva fecha para tratar la licencia de Mosqueda y la asunción del concejal suplente.