Todo empezó ayer con un reclamo para que uno de los reclusos recibiera atención médica pero, con el correr de las horas, se volvió un violento motín del que participaron al menos 45 internos alojados en una comisaría de la localidad bonaerense de Florencio Varela. Un policía fue tomado de rehén y liberado tras varias horas de negociación. En tanto, 17 presos fueron trasladados esta madrugada.

El foco del conflicto fue la comisaría 4ta ubicada en la calle Diagonal Los Poetas 371, donde este domingo por la tarde uno de los detenidos se descompensó y fue retirado por un oficial de servicio y llevado a un hospital de la zona.

Apenas unos minutos después volvieron a escucharse los gritos de los internos y el mismo agente, junto a un compañero, se acercó a la celda número 3 para que ver qué ocurría y lo tomaron de rehén.

La reacción del otro efectivo fue inmediata: empezó a cerrar todas las puertas para evitar la fuga de los reclusos. Según indicó Télam, entre los reclamos que derivaron en el motín los reclusos pedían que “se activen sus causas” y ser trasladados, ya que los calabozos “se encuentran superpoblados”.

En el mismo sentido se expresó un vocero policial, quien precisó que la comisaría posee una capacidad para alojar a 18 detenidos y al momento había al menos 45 personas detenidas.

Los detenidos se filmaron en sus celulares y expresaron su reclamo en medio del violento motín. “Queremos que baje el juez y fiscal, derechos humanos. Queremos a todos acá en la puerta sino se pudre”, dijeron en el video que después se viralizó en las redes. Uno de ellos con un barbijo y una faca tumbera apuntando a la cámara, advirtió: “Acá esta re bardeando la policía, no nos dan los medicamentos. Hasta que no bajen los medios no aflojamos”.

Tras siete horas de negociación la protesta terminó esta madrugada cerca de las 3 y al menos 17 de los 45 presos involucrados en la revuelta fueron trasladados poco después. Fuentes policiales señalaron que cuatro internos, que actuaron como los líderes del motín, fueron llevados al penal de Lomas de Zamora, seis a la alcaidía de Avellaneda y otros siete fueron ubicados por permuta en distintas comisarías internas de Florencio Varela.

En tanto, el oficial que había sido tomado de rehén fue liberado ileso y asistido psicológicamente por personal de los gabinetes especializados de la Policía bonaerense, después de las extensas negociaciones con los amotinados realizadas por el fiscal a cargo de la causa, Darío Provisionato, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Florencio Varela, y por agentes del Grupo Halcón.

En el lugar también se hicieron presentes el Grupo de Apoyo Departamental (GAD), personal del comando de patrullas, bomberos y el Grupo Táctico Operativo (GOT).