Alberto Fernández viajará el próximo sábado a Bolivia junto al exmandatario Evo Morales para participar de la asunción presidencial de Luis Arce que será el domingo. También los acompañará el canciller Felipe Solá.

El jefe de Estado viajará el sábado por la tarde y regresará a la Argentina el domingo tras la ceremonia de asunción, que se realizará por la mañana.

Será la primera vez que el Presidente salga del país durante la pandemia, por lo que la vicepresidenta Cristina Kirchner quedará a cargo del Poder Ejecutivo por un día.

Razones

Con el viaje, Fernández marcará su respaldo a Morales, Arce y al MAS, y buscará enviar una señal hacia el Mercosur: la Argentina tiene el objetivo de sumar a Bolivia como socio del bloque regional.

Fernández cuestionó este martes las protestas y denuncias por supuestas irregularidades en las elecciones de Bolivia y remarcó que “la democracia es el único camino para los pueblos de la región”.

“Hace apenas dos semanas el pueblo boliviano se expresó en las urnas con un masivo apoyo a Luis Arce. Nos preocupa que persistan en Bolivia sectores que apuesten a la violencia”, sostuvo el mandatario.

Vía Twitter, Fernández se refirió a las protestas que hubo en algunos sectores del país del Altiplano para denunciar supuestas irregularidades en las recientes elecciones presidenciales. “Lo dijimos y lo repetimos: la democracia es el único camino para los pueblos de nuestra región”, añadió Fernández.

Tras las elecciones del 18 de octubre, en las que resultó vencedor el exministro de Economía de Evo Morales, en algunos sectores de la ciudad de Santa Cruz hubo movilizaciones en contra de los resultados oficiales.

“Después de casi un año de crisis económica y social, es tiempo de reconstruir la Patria. Nuestra lucha busca devolver la estabilidad a todas las y los bolivianos que merecen vivir en paz», sostuvo Arce este martes. Y señaló que “las movilizaciones solo retrasan la reactivación, generación de empleos e ingresos”.

“Mi mayor deseo es acompañarlo en el regreso a su patria”

Hace dos semanas, Alberto Fernández ya había anticipado su intención de acompañar a Evo Morales cuando regresara a Bolivia. “Me gustaría ir a la asunción de Lucho Arce. Mi mayor deseo es acompañar a Evo en el regreso a su Patria”, había dicho el mandatario el 21 de octubre.

El Presidente dijo estar “convencido” de que Evo Morales fue el ganador de las elecciones presidenciales de 2019, “pero lo sacaron del poder y lo obligaron a exiliarse con riesgo para su salud”. El exmandatario boliviano primero pasó un tiempo en México hasta su arribo a la Argentina, donde estuvo exiliado hasta el 23 de octubre cuando partió rumbo a Venezuela.

Fue el propio Alberto Fernández el que le ofreció venir al país. “Hemos recibido a muchos dirigentes bolivianos para salvarles la vida y recibimos a los hijos de Evo, que me tuve que ocupar de sacarlos de La Paz para salvar sus vidas”, indicó el mandatario.

Arce obtuvo la victoria bajo el respaldo de Morales, que conserva un importante caudal de votos en su país. Fue exministro de Economía y Finanzas Públicas por 11 años y se lo conoce como el padre del “milagro económico boliviano”.