Poco a poco el expresidente Mauricio Macri se está involucrando con la coyuntura política, asumiendo un rol duro dentro de Juntos por el Cambio para criticar al Gobierno. Otra vez parece elegir a la vicepresidenta Cristina Kirchner como la adversaria más importante del oficialismo y la acusó en una reunión partidaria virtual de alentar “una ruptura institucional”.

Semejante advertencia fue escuchada en una reunión por zoom con dirigentes y militantes del PRO. En cuanto a la situación económica del país, Macri señaló que Juntos por el Cambio seguramente ha logrado posicionarse como principal fuerza opositora aumentando su base electoral. “Ese 41% está mas firme que nunca y hoy siento que debe ser más que el 41%, porque muchos de ellos se dieron cuenta de que el asado no llegó y hoy están peor que en diciembre de 2019 y mucho peor que en agosto de 2019”, arriesgó el expresidente de la Nación.

Otra cuestión de actualidad que no pasó desapercibida para el líder del PRO son las protestas callejeras contra el Gobierno, expresamente el octavo banderazo contra el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, a las que calificó como “un grito a la libertad, un grito al futuro”. Macri opinó en la charla virtual con la militancia que esas marchas opositoras “van a impedir la ruptura institucional que intenta la vicepresidenta y va a consolidar un voto hacia un país que emprenda el camino del progreso”.

En ese sentido, con ese panorama visto con la movilización ciudadana en la ciudad de Buenos Aires y en varias capitales de provincia contra las políticas del Gobierno, el expresidente Macri señaló que Juntos por el Cambio tiene muchas chances de retomar el poder en las próximas elecciones de 2023. «Las marchas opositoras van a impedir la ruptura institucional que intenta la vicepresidenta y va a consolidar un voto hacia un país que emprenda el camino del progreso”, agregó Macri.

En cuanto a la situación económica, el expresidente dijo que la Argentina necesita tener una moneda fuerte: “Frente a la viveza de gastar más de lo que tenemos, vivir imprimiendo billetes, discutir si va un guanaco o un prócer en el papel, lo importante es que el billete valga y no que uno tenga que escaparse del billete que nos vincula”.

También la semana pasada, en otra reunión con dirigentes de Juntos por el Cambio, Macri fijó su postura sobre la postulación del juez Daniel Rafecas como candidato a procurador general de la Nación. El objetivo básicamente era coordinar una única posición de Juntos por el Cambio a la hora de negociar o dialogar con el oficialismo, sobre el tan disputado puesto que no tiene titular desde la renuncia de la doctora Alejandra Gils Carbó.

Se sabe que Macri, junto a los halcones o el ala mas dura de Juntos por el Cambio, no avalan la postulación del juez Rafecas para ese cargo como jefe de los fiscales y se niegan a ser utilizados por el oficialismo para sumar votos a la postulación.

Reunido con sus dirigentes de confianza (Patricia Bullrich, Hernán Lombardi, Guillermo Dietrich y Fernando de Andreis) y con algunos invitados, como los senadores Esteban Bullrich y Humberto Schiavoni; Mauricio Macri coincidió con sus interlocutores en la necesidad de sostener las históricas críticas opositoras a Rafecas más allá de la teoría del “mal menor”, esbozada por Elisa Carrió.

La líder de la Coalición Cívica se mostró flexible recientemente para acompañar la designación de Rafecas, mientras que el expresidente sostiene en su círculo íntimo que no se debe cambiar la posición histórica de rechazo a su figura.