Faltaban unos minutos para las 23 del lunes cuando dos delincuentes intentaron ingresar por el balcón de la planta alta a la casa en la ciudad de La Plata de un jugador de rugby del plantel superior de Los Tilos. El joven de 25 años se enfrentó con ellos y le dispararon a la cabeza, pero sobrevivió.

“Quédense tranqui que está todo bien”, fue el primer mensaje que le envió Tomas Selgas a sus amigos después de recibir atención médica. Y después, explicó: “Entraron dos locos por el balcón, le pegué a uno, lo quise tacklear para tirarlo y el otro que estaba trepando sacó un arma y me tiró una bala que me quedó en la ceja”.

Selgas estaba en su habitación cuando escuchó ruidos extraños y en cuestión de segundos advirtió la presencia de los intrusos. Se trataba de dos hombres que habían llegado hasta su domicilio de 58 y 22 en una moto, treparon hasta alcanzar el balcón y justo cuando estaban a punto de entrar se toparon con un obstáculo inesperado: el dueño de la casa estaba despierto.

Aunque el jugador de Los Tilos, equipo que compite en la máxima categoría del torneo de la URBA, logró ponerlos en fuga con facilidad, los ladrones descargaron contra él la frustración de irse con las manos vacías y antes de volver a subir al vehículo para escapar del lugar le pegaron un tiro.

El disparo que podría haber convertido el asalto en una tragedia rebotó “en el hueso parietal” y quedó alojado en la carne, sin llegar a penetrar el cráneo. Selgas no perdió el conocimiento y fue trasladado de urgencia en ambulancia al policlínico San Martín, donde le hicieron una tomografía para determinar la profundidad de la herida y finalmente lo operaron para extraerle el proyectil.

Según publicó Diario Hoy, la causa recayó en la UFI n° 17 en turno, donde se inició un expediente por el delito de “tentativa de robo calificado y lesiones”, aunque la acusación podría agravarse con el avance de la investigación y recaratularse en “homicidio en grado de tentativa”.