El Gobierno anunció que lanzará cuatro líneas de créditos para ayudar a la reactivación de la producción pyme durante la pospandemia. Para eso, dirigirá préstamos a tasas blandas en especial a pequeñas compañías que sean industriales, exportadoras o lideradas por mujeres.

Así lo anunció el Ministerio de Desarrollo Productivo en un acto en la planta de la empresa TACSA de Hurlingham, en el que participó el presidente Alberto Fernández y en el que dijo que la Argentina necesita “exportar más y conseguir divisas”.

El paquete de créditos estará integrado por cuatro líneas distintas por un total de $57.500 millones. Algunos de esos préstamos serán otorgados por bancos públicos y privados, y una parte menor será adjudicada directamente por Desarrollo Productivo.

A grandes rasgos, el programa de préstamos -que llevará por nombre Plan de Reactivación e Inclusión Financiera- apuntará a inversión productiva a y a proyectos de mediano y largo plazo. Tendrá tasas subsidiadas de entre 18 y 25 por ciento anual -por debajo de la inflación- y tendrá como destino pymes industriales, agroindustriales y servicios industriales.

El perfil de empresas al que busca financiar el Estado está relacionado con la necesidad de generar exportaciones y divisas para ensanchar las reservas del Banco Central (BCRA). Según explicaron desde el ministerio, se trata de créditos “con énfasis en las pymes con capacidad exportadora y/o lideradas por mujeres, y de proyectos estratégicos que involucren generación de puestos de trabajo”.

¿Cómo serán las cuatro líneas de préstamos?

En primer lugar, habrá una Línea de Inversión Productiva Inclusión Financiera en la que no habrá intervención de banca pública o privada. Serán créditos directos otorgados por Desarrollo Productivo “para financiar proyectos que generen valor agregado en micro y pequeñas empresas y cooperativas que no suelen ser sujetos de crédito”, es decir, que no tengan carpeta de crédito en los bancos.

Los préstamos financiarán hasta 15 millones de pesos por proyecto y tendrán una duración de siete años con una tasa subsidiada de 18%. El dinero podrá destinarse para la adquisición de bienes de capital nuevos, construcción e instalaciones (sin tope). El monto total de esta línea será de $3500 millones.

En segundo lugar, habrá una línea especial para pymes que serán financiadas por bancos públicos y privados y que servirán para la compra de bienes de capital, como por ejemplo maquinarias (con un tope del 30% de bienes importados) y construcción o ampliación de instalaciones (con un tope del 30%), con hasta 5 años de plazo. La tasa de interés estará bonificada durante los primeros 24 meses.

Los créditos cubrirán hasta $70 millones por cada pyme, con un plazo de 5 años y 6 meses de gracia. Tendrá una tasa bonificada del 25% (el 30% establecido por normativa del Banco Central con un 5% subsidiado) que tendrá un recargo de 2% para pymes exportadoras o de 1% si esa pyme tuviera más del 50% de la composición accionaria en manos de mujeres, o el 25% o más de la titularidad de la composición accionaria y a su vez alguna mujer ocupe un puesto jerárquico en la toma de decisiones.

Luego, habrá una línea crediticia para los llamados “proyectos estratégicos”. Para este caso, solo habrá préstamos de la banca pública. Estos créditos incluirán también a grandes empresas y tendrán como destino proyectos “que involucren la ampliación de capacidad exportadora y generación de empleo”, explicó Desarrollo Productivo. Se financiarán hasta $250 millones por empresa con una ️tasa de interés del 22% y un período de gracia de hasta 12 meses.

Por último, el Gobierno lanzará una línea “federal”, con participación de entidades financieras que determine cada provincia. Implicará préstamos de “inversión productiva” específica por provincia, para la adquisición de bienes de capital nacionales, construcción y ampliación de instalaciones (este último punto con un tope del 20%).

Se destinarán $400 millones por provincia con un monto máximo por proyecto de hasta $20 millones y un plazo de crédito de 5 años. Tendrá un plazo de gracia de 6 meses y una tasa bonificada del 22%. Tendrá también un cupo mínimo del 20% para empresas lideradas por mujeres.