Foto - Página de Facebook José Ricardo Ascarate

El objetivo de este informe es compartir lo consultado a los padres de alumnos de escuelas públicas tucumanas, sobre el proceso pedagógico que tuvieron que encarar durante la pandemia. Indagar sobre las dificultades que tuvieron durante todo el proceso y preguntar sobre las condiciones de aprendizaje de sus propios hijos.

La pandemia dejo desnudo a nuestro desnutrido sistema educativo y este sondeo demostró que la educación fue la gran olvidada por el Gobierno de la Provincia. Este informe confirma los equívocos del Ministerio de Educación en el planteo de sus políticas para brindar soluciones a los desafíos que la pandemia presentó. Demuestra que fallaron en compensar las desigualdades en función del origen socio – económico y geográfico de las familias; en disminuir la brecha de acceso y uso de recursos digitales en muchos hogares tucumanos; en problemas endémicos que se profundizaron, como el fracaso escolar, y en disminuir las desigualdades entre el sistema privado y estatal entre otras muchas dificultades.

NO HAY RECUPERACIÓN SIN PRESTAR ATENCIÓN A LA ENSEÑANZA

Durante los meses de encierro escuchamos decir al Ministro de Educación que la “educación no paró”. Este informe demuestra lo contrario. Los resultados muestran la ausencia del Ministerio en el desarrollo de políticas que permitieran superar las dificultades. Mientras que se observa un gran compromiso de padres y maestros en tratar de subsanar la ausencia del Estado.

Desde el Ministerio de Educación se resaltó la importancia de la aplicación Whatsapp como medio más usado y eficiente para mantener la continuidad pedagógica. Si bien el informe confirma que el 71,6% usa la app, el 44,8% de los padres consideraron que su hijo no aprendió los contenidos mínimos impartidos. Esto demostraría el fracaso de este medio como un instrumento de enseñanza.

Este medio resultaría ser ineficiente, además de costoso para las familias y docentes, que tuvieron que enfrentar un gasto que no tenían previsto. Es decir, tanto padres como maestros realizaron un gran esfuerzo que en muchos casos fue en vano; funcionó como mecanismo de transmisión de información y su resultado se tradujo en un “corta y pegue” de actividades, como mecanismo de respuesta para cumplir lo formal.

El proceso de enseñanza- aprendizaje es un proceso de comunicación en espiral donde se produce una ida y vuelta entre los actores que en él participan. En este caso se transformó en un obstáculo más que en una solución, los números en esto son claros: El 40,8% de los padres consideran que sus hijos no están en condiciones de promover al grado/curso siguiente.

Los Docentes presionados responderían con los recursos que disponían. Hubo planificaciones y recortes de contenidos de acuerdo a los criterios de cada profesional. En la provincia hablamos de 35.000 docentes, para los cuales no hubo por parte de los equipos técnicos de la provincia, divididos en 12 direcciones, con 3 secretarias, incluida la mega estructura de la Secretaría de Bienestar Educativo, un plan maestro que organice y genere un protocolo de acción pedagógica que le permita a todos los docentes a actuar de manera coordinada.

Es importante recordar que además de los profesionales de la educación, el Ministerio de Educación contaría con una planta de 15.000 empleados, que deberían  haber estado al servicio de los docentes y las familias; sin embargo solo se observó tareas de relevamiento o de apoyo en el territorio, parciales y descoordinadas. Según palabras del Ministro de Educación, la provincia cuenta con un portal educativo en el cual se accedía a contenidos y actividades. El informe demuestra que el 47,6% de nuestros alumnos y alumnas no poseen conexión a internet, es decir que casi la mitad de ellos no tenían posibilidad de acceder al mismo. Si bien el Ministerio cuenta con el CIIDEPT- Centro de Investigación Educativa, no se observó la formulación de políticas públicas para compensar las acciones de aprendizaje en aquellos hogares carentes de internet.

Con respecto a los cuadernillos elaborados por el Ministerio de Educación de la Nación, y entregados a cada provincia para su distribución; que al momento del sondeo iban por la edición sexta; solo el 4,4% de las familias accedieron al material completo. Es decir, que la continuidad pedagógica que planteaba su difusión no existió, por lo tanto, el proceso de aprendizaje que promovía fue deficiente.

Más grave aún es el hecho que el 27,6 % de los chicos y chicas al no poseer internet y tampoco accesoa ningún cuadernillo, quedaron excluidos del sistema, tornándose invisibles para su alcance, otra vez se observó medidas parciales en el relevamiento o re vinculación por parte del Ministerio,dejando en evidencia su incapacidad.Un Plan de Acción 2021 serio debe contemplar su rescate, a partir de su detección, contención y nivelación escolar.

La paradoja observada durante la pandemia es el gasto extraordinario en la realización y organización del Congreso Pedagógico Internacional, sin embargo,preocupa el nulo avance en el mejoramiento de las condiciones edilicias de los establecimientos educativos. El éxito de un protocolo sanitario para la vuelta a clases está supeditado a dichas condiciones.
Este juego del “como sí” al que la educación tucumana se vio sometida por parte de las autoridades ministeriales no puede replicarse para el 2021.

Urge empezar a trabajar en un plan serio y consensuado que contemple a los 3 actores principales de esta pandemia:

  • INFRAESTRUCTURA: un plan que no solo contemple un aumento en las partidas presupuestarias para atender la crisis edilicia, sino que contemple la conectividad de wifi en cada uno de los 3000 establecimientos. Es importante recordar el Programa de Secundarias Rurales mediadas por TIC con UNICEF del año 2017, donde la provincia de Tucumán se encuentra entre las cinco provincias elegidas y preguntarnos cual fue hasta la fecha, el alcance real y efectivo de esta inversión en la provincia. La puesta en condiciones óptimas de los edificios educativos debe acompañarse con el nombramiento del “personal auxiliar” suficiente para atender las condiciones de salubridad de las escuelas; histórica deuda de este ministerio. Un protocolo sanitario exitoso dependerá de ellos.
  • DOCENTES: en este contexto es importante recordar que quedaron por debajo del índice de pobreza. Sin embargo y a pesar de lo precario que fue su situación laboral durante la pandemia,sostuvieron como pudieron las actividades pedagógicas, aunque su labor fue infructuosa. A su falta de preparación y de acceso a la tecnología,operó como un obstáculo en proceso de enseñanza. Se duplicaron sus horas laborales sumándose el gasto de conectividad y muchas veces poniendo de su bolsillo el gasto de internet de sus alumnos.
    Es por ello que urge un plan de capacitación tecnológica junto al acceso de tecnología que no consuma sus ingresos. La elaboración de un PROTOCOLO DE ACCIÓN PEDAGÓGICA que le brinde herramientas de acciones educativas para la planificación de las actividades de enseñanza en paralelo a la definición de “contenidos esenciales” que le permitan establecer nuevas pautas para la planificación 2021.

Consideramos que los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios); que son los contenidos comunes del sistema educativo argentino y que conforman un conjunto de saberes que ningún alumno debe dejar de aprender en cualquier escuela del país, más allá de las particularidades sociales o territoriales; deben ser recortados y agrupados teniendo en cuenta la diversidad de las trayectorias educativas, desde aquellos que dejaron la escuela hasta aquellos que tuvieron un proceso dispar de aprendizaje.

Se debe organizar una lógica que permita a instituciones y docentes resolver articuladamente las situaciones de aprendizaje, seguimiento y evaluación, para no dejarlas como ahora, aisladas y con más presiones que apoyos y acompañamientos. Para esto las escuelas deben tener el respaldo de su administración y gobierno educativo.

  • ALUMNOS/ALUMNAS: las víctimas de este proceso de exclusión iniciado por la falta de planificación e interés por parte del Ministerio de Educación. A partir de un informe de UNICEF junto con el Colectivo de Derechos de Infancia y Adolescencia realizados a niños niñas y adolescentes, en la cual estuvo incluida nuestra provincia, manifestó el 51% de ellos, que no pueden realizar la totalidad de las tareas escolares ya sea porque no comprenden o porque el tiempo le resulta insuficiente para la cantidad de tarea que reciben.

El 78% comparten dispositivos tecnológicos con otras personas de su hogar: “hay personas que tienen un celular y son 5 o 6 y no pueden estar conectados todos al mismo tiempo”
El Ministro ya confirmó el sistema mixto para el 2021, con la entrega de 10.000 máquinas es imposible cubrir la demanda de un sistema que tiene aproximadamente 500.000 alumnos y cuyos hogares carecen de internet.

Por último, generar un Programa de Revinculación para atender las dificultades que el distanciamiento social produjo en cada uno de nuestros estudiantes, atendiendo los problemas emocionales que repercute en el establecimiento de relaciones socio-afectivas.
Sabemos que el desafío por venir es grande, que la situación educativa de nuestra provincia es grave y que es necesario tomar acciones claras y generosas, que pongan en primer lugar a los alumnos, y su derecho indiscutido a la educación.

Para finalizar, el Poder Ejecutivo Provincial debe garantizar las condiciones de conectividad y equipamiento para los sectores que no cuentan con ello. La modalidad combinada para el 2021 requiere que estas condiciones básicas estén resueltas. El sostenimiento de los procesos pedagógicos de aprendizaje dependerá de ello.

 

Legislador Ing. José Ricardo Ascárate
Bloque Hipólito Yrigoyen- UCR