La autorización para que los salones de fiesta de Tucumán puedan volver a trabajar con protocolos ajustados a la pandemia de coronavirus, sigue sin concretarse pese a las expectativas del sector, desde donde aseguran que el Gobierno les había dado vía libre para que programaran fiestas a partir del 1º de diciembre.

En este marco, un grupo de propietarios de salones anunció que, con o sin el aval gubernamental, retomarán la actividad a partir del próximo fin de semana.

Además, ayer a la mañana se sumaron a una manifestación organizada por el sector de turismo, transportistas, guías y empleados, en la Plaza Independencia.

Mientras los transportistas, guías y empleados de turismo reclamaron una asistencia económica prometida por el gobierno y el reparto equitativo de contrataciones, los dueños de salones directamente pidieron por la autorización para abrir.

En tanto, las autoridades de Salud de la Provincia no respondieron a la amenaza de “rebelión” del sector pero sí mostraron cautela en relación con la posibilidad de habilitar nuevas flexibilizaciones.

Los salones de fiesta tucumanos están cerrados desde marzo, cuando en todo el país se decretó el primer período de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio por la pandemia de Covid-19.

Julio Heredia, en representación del grupo de propietarios de salones autoconvocados, aseguró que este fin de semana más de 120 salones reabrirán sus fiestas aunque no cuenten con la habilitación del Comité Operativo de Emergencias de la provincia.

El empresario dijo que para estas fechas ya tienen acordadas unas 500 fiestas privadas que contrataron a partir de una promesa que les hizo la ministra de Gobierno y Justicia tucumana, Carolina Vargas Aignasse, en una reunión realizada el 17 de noviembre pasado.

“Fue la misma ministra quien nos alentó a contratar fiestas porque desde el 1º de diciembre volveríamos a trabajar”, aseguró el empresario en el programa de TV Los Primeros.

Heredia agregó que en aquel encuentro habían acordado el protocolo sanitario a seguir que preveía habilitar los salones al 50% de su capacidad habitual. E insistió en que estaban dispuestos a cumplir el protocolo pero no a permanecer cerrados.

“No podemos volvernos atrás, ya recibimos las señas por las fiestas contratadas y este sábado, con o sin la autorización, vamos a reabrir», anticipó.

En aquel encuentro del 17 de noviembre, la ministra de gobierno había dicho que se encontraban “trabajando junto con el Ministerio de Salud Pública en la adecuación de protocolos”. Y también adelantó: “Si todo continúa controlado sanitariamente, a partir del 1º de diciembre (los salones) pueden comenzar paulatinamente a trabajar adecuando su modalidad a la que ya se implementó para los bares”.

En distinto sentido, aunque sin entrar puntualmente en la problemática de los salones de fiesta, se expresó Luis Medina Ruiz, secretario ejecutivo del Sistema Provincial de Salud (Siprosa). Este lunes, entrevistado por la radio LV12, el funcionario se refirió a las flexibilizaciones previstas y mencionó en primer lugar al turismo interno e interjurisdiccional y posteriormente, a partir de enero, los teatros con una reducción al 50% o menos de su capacidad.

Medina Ruiz remarcó que si bien Tucumán está en fase de ASPO (aislamiento), en los hechos no se cumple, y que para seguir flexibilizando habría que esperar que en la provincia hubiera “menos de 100 o 50 casos por día”.

“Con la cantidad de casos que tiene la provincia, tendría que haber más cuidados, lo cual no se ve en la vía pública. Por supuesto que hay una gran proporción (de gente) con barbijos, pero otra no”, consideró. Y no descartó “que pueda haber un pico antes de fin de año”.