En una sesión histórica que tuvo un debate de más de 20 horas, diputado dio media sanción al proyecto de legalización del aborto con la presencia de 9 representantes tucumanos en el recinto, cuya mayoría votó en contra de esta iniciativa que ahora será enviada al Congreso.

En el caso de los diputados tucumanos, cuatro iban a votar a favor (Pablo Yedlin, Nilda Carrizo, Carlos Cisneros y Mario Leito) y cinco en contra (Lidia Ascarate, José Cano, Beatriz Ávila, Domingo Amaya y Gladys Medina).

Uno por uno

  • Domingo Amaya (en contra): «Soy un defensor de la vida en todos sus aspectos y nuestro oordenamiento jurídico también es maravilloso,en el sentido que protege al niñoo por nacer desde el instante en que en concebido y reconoce su personalidad jurídica como sujeto de derecho. Hoy mi provincia es declarada por la Legislatura ‘provincia provida’. Defender la vida no pasa por una ideologia política. Espero que no sea ley».
  • Carlos Cisneros (a favor): «En Tucumán se producen aborto clandestinos y no hay una condena social por eso. Las mujeres se mueren por infecciones o quedan imposibilitadas de tener hijos en el futuro. Tengo 58 años, creo que hace 10 años no hubiese estado votando esta ley pero uno se va desconstruyendo, va cambiando. Lo malo sería no cambiar».
  • Gladys Medina (en contra): «No el momento más oportano para tratar este proyectoo porque todavís estamos en un contexto de pandemia y muchos en el país perdieron un ser querido. Como tucumana voy a representar los valores de los tucumanos: voy a vootar por las dos vidas».
  • Mario Leito (a favor): «Voy acompañar este proyecto porque amplía derechos y resuelve un grave problema de la salud pública. Yo siempre estuve a favor de la vida pero hoy tengo la obligación de tener una mirada distinta al tener la posibilidad de tratar y resolver un problema que existe en un sector de la sociedad hace muchisimo tiempo y el Estado está miando para otra parte».
  • Lidia Ascárate (en contra): «La iniciativa tiene un desplazamiento del eje de los que es el bien a tutelar, porque competa el derecho de la mujer a la libertad y a la autonomía de decidir sobre su cuerpo, lo que es válido, pero no contempla, desplaza y no visibiliza el derecho a la vida. No es el tema en este momento».
  • Pablo Yedlin (a favor): «Hablo desde la salud pública; he sido ministro de la salud durante ocho años en Tucumán y soy médico pediatra. Decenas de miles de mujeres son internadas todos los años por complicaciones de abortos. Obviamente muchas más abortan y no tienen complicaciones, pero lamentablemente muchas de ellas mueren. La manera para que haya menos abortos justamente tiene que ver con legalizarlo y no mantenerlo en la clandestinidad, traerlo a la luz para que el Estado lo pueda controlar, para darle opciones a las mujeres».
  • Beatríz Ávila (en contra): «Anticipo mi postura a favor del derecho a la vida. No es una discusión partidaria, ni política, ni biológica; es un tema transversal, es una cuestión de conciencia de moral de valores. Lamentablemente el aborto se está convirtiendo en un moderno genocidio. Por más que sea legal, no va a significar una solución mágica a la problemática de la mujer ni que vamos a ser un país del primer mundo».
  • José Manuel Cano (en contra): «Lo que reconocemos tratando este proyecto es que falla la política y que buscamos atajos. Tampoco es cierto que este proyecto va a garantizar el aborto en casos de violación o casos de riesgo para la madre; esto ya está garantizado por el caso FAL y por el Código Penal. El caso Lucía, la nena de 11 años que en 2019 quedó embarazada, es emblemático. En Tucumán el fallo FAL es letra muerta, la ley de educación sexual integral o de salud reproductiva también, porque Tucumán no adhiere. Los derechos de Paola Tacacho; la Justicia no le garantizó su derecho en Tucumán. Esto no tiene que ver con lo que yo crea o yo piense. No vi muchos colectivos de mujeres que se preocupen por lo que pasa en Tucumán, que estas leyes con derechos para las mujeres son letra muerta en mi provincia».