Los bonos argentinos se desplomaron e hicieron que el riesgo país aumentara nada menos que 101,94% a 1.771 puntos básicos. Están cercanos a precios de default, afirman algunos especialistas.

Este aumento es el más alto en más de una década y muestra el nivel de nerviosismo extremo que existe en los mercados financieros y a su vez plantea un desafío enorme para el próximo presidente.