Con el regreso de las clases presenciales en el nivel primario y del período de exámenes del nivel secundario, la primera de marzo dejó un escenario preocupante. Si bien en las escuelas se aplican medidas de bioseguridad para evitar contagios de Covid – 19 entre docentes, alumnos y personal auxiliar, la realidad en las calles es muy distinta. En las paradas de colectivos y en las propias unidades del servicio de transporte público, no se respeta la distancia social, el uso del barbijo y se muestran colmadas en los horarios de ingreso y egreso de los establecimientos educativos.

Según reclamaron algunos pasajeros las líneas urbanas no incrementaron su frecuencia y se viaja como antes de la pandemia, “todos parados y apretados”.

Algunos padres expresaron su preocupación y advierten que si esta situación no se modifica pedirán que sus hijos estudien de manera virtual, para no exponerlos a posibles contagios a ellos ni a los integrantes de la familia.

“La verdad que sí me da un poco de miedo subirme a un colectivo cuando hay tanta gente. Mis abuelos son personas de riesgo y viven conmigo; entonces, me parece peligroso”, expresó Agustín Rojas, de 16 años, a quien le tocó ir a rendir en estos días.

Según el protocolo de la Municipalidad capitalina, los colectivos deben circular únicamente con pasajeros sentados en sus asientos, pero durante la primera semana de clases, se pudo observar que no hubo inspectores controlando que dicha medida se cumpla.

También los empleados de comercio que habitualmente usan el transporte público en los mismos horarios que miles de alumnos, están preocupados por la forma en cómo viajan desde esta semana, “Nunca fue muy seguro viajar en otoño e invierno en los ómnibus llenos, pero este año va a ser muy riesgoso. Uno se terminó acostumbrando a viajar mal, apretado, incómodo. Ahora, con la pandemia, hay sumarle más miedo”, expresó la pasajera Mónica Salvatierra.

En tanto desde de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), Jorge Berreta afirmó que “en base a que se vayan incrementando los usuarios, seguramente vamos a hacer todos los esfuerzos para poner más unidades en la calle”. Hasta el momento esta situación no se ha modificado.

Se calcula que desde el lunes pasado y hasta la próxima semana, 400.000 alumnos y 30.000 docentes se habrán sumado a las clases presenciales, luego de un año de cursar los estudios en forma virtual.