Los principales ministros del gobierno nacional se reunieron ayer por la tarde en la Casa Rosada con el grupo de especialistas que asesoran al presidente Alberto Fernández desde el comienzo de la pandemia y le manifestaron la necesidad de aplicar medidas restrictivas más duras frente a la escalada de casos de coronavirus. Además, recomendaron profundizar los controles de los protocolos que ya están vigentes.

En el Gobierno se encendieran las alarmas frente a la dura devolución que realizó el grupo de expertos, que aconsejaron restringir aún más las actividades sociales en grupo y también los deportes al aire libre y bajo techo. Según lo que apreciaron sobre el comportamiento social durante le fin de semana, los aforos en los lugares cerrados no se respetan y la gente se sigue juntando pese al DNU presidencial que suspendió ese tipo de encuentros.

Entre las medidas más fuertes que sugirieron se encuentra la posibilidad de aplicar medidas de cierre más duras por poco tiempo, con principio y final. Es decir, restringir la circulación lo máximo posible pero con un tiempo limitado. Implica evaluar un nuevo formato de cuarentena frente a la feroz escalada de casos de los últimos días.

El encuentro fue encabezado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y estuvieron su vicejefa, Cecila Todesca Bocco; las ministras de Salud, Carla Vizzotti, y de Seguridad, Sabina Frederic, y los ministros del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, y de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; además de la asesora presidencial Cecilia Nicolini. También la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz.

En poco más de dos horas de reunión, los expertos plantearon que se deben aplicar más restricciones a la circulación en el AMBA y en los grandes centros urbanos. También consideraron que contribuiría a la estrategia para bajar los casos la restricción de actividades recreativas grupales, principalmente en espacio cerrados y deportes amateurs.

En otro tramo de la reunión coincidieron en que hay que mantener en marcha la actividad económica y las clases presenciales. Son dos actividades que el Gobierno pretende no tocar, salvo que la gravedad del sistema sanitario no se lo permita. Para hacerlo propusieron balancear la circulación con restricciones en actividades sociales.

Además, destacaron que los contagios no se dan en los lugares donde se trabaja bajo estrictos protocolos, sino en los encuentros de personas para actividades recreativas.

Durante la reunión los médico explicaron que esta segunda ola de contagios “no es más de los mismo” y que el “escenario no es igual” al del 2020. “Es una nueva pandemia. Las nuevas variantes de cepas hicieron estragos en otros países”, indicó infectólogos presentes.

En el Gobierno quieren esperar algunos días más para hacer una nueva evaluación de las medidas que se fijaron el último jueves, después de intensas negociaciones con el gobierno de Buenos Aires y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que tenían como objetivo restringir la circulación en el AMBA, la zona geográfica con mayor cantidad de contagios y más concentración de habitantes.

“Las nuevas restricciones son recientes y los resultados se podrán ver 10 días después”, destacaron los expertos médicos. Sin embargo, insistieron en la necesidad de “bajar la circulación de la gente para bajar la circulación del virus”. Para poder lograr esa baja en la circulación es necesario aplicar medidas más duras que restrinjan las actividades sociales.

Tanto el Gobierno como los especialistas que lo asesoran coinciden en que el camino más prudente es esperar un puñado de días más para conocer si tienen efectos las medidas o no. “Hay un DNU vigente hace muy pocas horas. Hay que esperar”, expresaron desde Presidencia. El gobierno nacional quiere esperar para tomar medidas más duras. Al menos, tener datos más concretos sobre el impacto de las medidas que ya se tomaron.

Por último, destacaron el plan de vacunación que lleva adelante del Gobierno. Respaldaron la efectividad de las dosis y la cobertura que están dando. Argentina cuenta con vacunas de tres laboratorios diferentes: Sinopharm (China), Gamaleya (Rusia) y Astrazeneca. Todas contaron con el apoyo de los expertos.

Al terminar la reunión, Analía Rearte, Directora Nacional de Epidemiologia e Información Estratégica, precisó que se está viviendo “un momento de mucha velocidad en la transmisión de los casos” y que “las medidas que se tomaron son tendientes a bajar la circulación, pero necesitan del apoyo de la sociedad”.

En tanto, Juan Manuel Castelli, Director Nacional de Control de Enfermedades Transmisibles, planteó que todavía hay margen para evitar medidas más duras pero que dependen del “cumplimiento de los protocolos”. “Hay que esperar para ver si hay un cumplimiento efectivo de las medidas. No se están cumpliendo como se debe. Si no es así, la recomendación fue avanzar con medidas más duras”, explicó

En la reunión estuvieron presentes Luis Cámera, médico clínico con orientación en medicina geriátrica; Omar Sued, médico infectólogo, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, Director de Investigaciones Clínicas de la fundación huésped; María Marta Contrini, Presidenta de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica; Susana Lloveras, médica infectóloga del Hospital Muñiz, Presidenta de la sociedad latinoamericana de medicina del viajero y Florencia Cahn, médica infectóloga, Presidenta de sociedad argentina de Vacunología y Epidemiología.

También participaron Elsa Baumeister, jefa del Servicio de Virosis Respiratorias del ANLIS Malbrán; Cecilia Freire, del Laboratorio de Neurovirosis, Instituto Malbrán; Gonzalo Camargo, Presidente de la Sociedad Argentina de Emergencias; Pablo Bonvehí, Jefe de la Sección Infectología y Control de Infecciones en CEMIC; Angela Gentile, Infectologa pediatra, epidemióloga Jefa del Departamento de Epidemiología – Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez; Eduardo López, médico infectólogo y Tomás Orduna, Jefe del Servicio de Medicina Tropical y Medicina del Viajero en Hospital de Infecciosas F. J. Muñiz de Buenos Aires.

Otros especialistas presentes fueron Gustavo Lopardo, médico infectólogo y Coordinador Docente de Fundación Centro de Estudios Infectológicos (FUNCEI); Pedro Cahn, titular de la fundación Huésped, Mirta Roses, Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS); Charlotte Russ, médica infectóloga e Ignacio Maglio, Coordinador Área Promoción Derechos Fundación Huésped, Jefe del Departamento Riesgo Médico Legal del Hospital Fco. Javier Muñiz y Miembro del Consejo Directivo de la RedBioética de Latinoamérica y el Caribe de UNESCO.

Gabriel Kessler, doctor en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París (EHESS), profesor titular en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y en el Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín; Silvia Bentolila, Gerente Cámara de Empresas de Servicios Generales; Santiago Levin, presidente de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA); Juan Piovani, Centro Interdisciplinario de Metodología de las Ciencias Sociales / Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y Alicia Stolkiner, Titular de la cátedra de Salud Pública y Salud Mental (UBA), también estuvieron en la reunión