Alberto Fernández quedó otra vez envuelto en una polémica por un mensaje que replicó en sus redes sociales. Esta vez, el mandatario compartió una caricatura satírica en la que se ve al presidente Vladimir Putin con una jeringa en la mano, a un gorila recibiendo la dosis y a al Presidente colocándole un algodón en la cola.

La cruda ilustración duró poco en la cuenta del Presidente: en cuanto su retuit comenzó a generar revuelvo, lo borró.

La caricatura circuló en el marco del último anuncio del Gobierno sobre la producción de vacunas rusas en Argentina. Es una suerte de crítica a la oposición (no peronista) por sus cuestionamientos al tratamiento oficial de la crisis sanitaria y al plan de vacunación.

Todo representado en un gorila que es vacunado.

El dibujo que compartió el jefe de Estado lo hizo Serko, un caricaturista, retratista y docente, que publica sus trabajos en un blog desde 2011 y también en Instagram.

Esta ilustración en particular que replicó Fernández la subió el 2 de noviembre de 2020. Entre sus trabajos hay caricaturas contra Mauricio Macri, Horacio Rodriguez Larreta y Patricia Bullrich.

Y otras bien cuidadas de Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Carla Vizzotti. El autor no oculta sus simpatías políticas.

El presidente Fernández decidió rememorar aquella caricatura que Serko hizo pública en noviembre de 2020, poco antes de que su Gobierno confirmara que la Argentina había firmado un contrato para acceder a la medicación contra el coronavirus que desarrolló el centro ruso Gamaleya.

El jefe de Estado apeló a esa imagen, aunque brevemente, para descalificar a quienes critican la marcha de su gobierno y su reciente decisión de suspender las clases presenciales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para tratar de amortiguar el impacto de la segunda ola del coronavirus.

Fernández apuntó contra aquellos que desde el peronismo identifican como «gorilas».

El término surgió a partir de una frase de la película Mogambo, en la que Clark Gable, que personificaba a un cazador de África, desestimaba el rugido de los animales con una frase que pasó a la historia, por lo menos de la Argentina: «Calma, deben ser los gorilas».

En 1955, libretistas de la Revista Dislocada crearon un sketch a partir de esa alusión, que comenzó a ser utilizada políticamente entre los partidarios de Juan Domingo Perón para advertir sobre intentos desestabilizadores.

En su habitual raid de retuiteos, el Presidente había tomado la imagen que luego despublicó de la cuenta @fundasPERCUSION, que la había compartido en redes este miércoles.

De esa cuenta, Alberto Fernández también compartió un posteo en la que el usuario le agradecía por haber podido acceder a vacunarse.

En ese tuit se veía una foto de un hombre con una remera con la imagen del Presidente y Cristina y un texto sobrescrito: «Gracias Frente de Todos».

«Hoy me vacuné @alferdez gracias por todo tu compromiso Alberto, sin duda ya estás en la historia de los grandes presidentes Argentinos y mundiales , Perón, Evita , Alfonsín , Néstor , Cristina y Alberto Fernández, Viva Perón carajo !!!», decía ese otro mensaje, que Fernández retuiteó y también eliminó.

Repudio del amplio arco opositor

El mensaje del presidente Fernández no tardó en generar otra polémica en las redes sociales y en ser repudiado por referentes del amplio arco opositor, desde Juntos por el Cambio hasta la izquierda.

«No se meta con los gorilas, Presidente @alferdez Ya bastante tenemos con soportarlo a usted y a su gobierno #ElPeorGobiernoDeLaHistoria sin haberlo votado. Dedíquese a conseguir vacunas. Y no se las roben, esta vez», reclamó el diputado nacional por Juntos por el Cambio Fernando Iglesias.

En línea, la diputada nacional Mariana Zuvic advirtió que al Jefe de Estado «debería alguien cuidarlo de si mismo, y quitarle el Twitter hasta que se recupere». «Si es que eso fuese posible», planteó.

El diputado radical Alfredo Cornejo, también tomó el guante en la discusión y se preguntó por las razones que llevaron a esa publicación presidencial «justo en el momento donde el país más necesita de un estadista».

«Un mensaje borrado también es todo un mensaje», agregó el jefe del bloque de la UCR.

Incluso Myriam Bregman, la diputada porteña por el Partido de los Trabajadores Socialistas y el Frente de Izquierda, salió a expresar su indignación por la provocadora caricatura que compartió el primer mandatario. «¿En serio?», cuestionó en su cuenta de Twitter.