A tres días de la trágica muerte de Mario Meoni, un acto que lo iba a tener entre sus protagonistas no solo se mantuvo en pie para este lunes, sino que se convertirá en oportunidad de rendir un homenaje al ministro fallecido el viernes a la noche en un accidente con su automóvil en la ruta 7.

A las 11.30, en Merlo, confluirán el presidente Alberto Fernández, el titular de Diputados, Sergio Massa, el gobernador Axel Kicillof, y la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, entre otros. El acto estaba programado desde hace días, para poner en marcha el programa de “Paradas seguras” que había sido lanzado en setiembre de año pasado por Meoni, justamente, junto con el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, en el marco del programa de fortalecimiento de la seguridad en la Provincia de Buenos Aires.

Un “combo” que involucra al área de transporte y de seguridad, uno de los ejes con que busca identificarse también el massismo: se trata de 4.000 “paradas seguras” en la Provincia, refugios de colectivos con wifi, terminal de carga y consulta de saldo de la SUBE, cámaras de seguridad, botón antipánico, e intercomunicadores con un centro de monitoreo para casos de emergencia.

El acto en Merlo (en Mitre al 2300) reunirá a buena parte del gobierno, y la organización de la Casa Rosada dispuso que hablen el Presidente, como es de rigor, pero también Massa. Esto sucederá en momentos en que debe definirse la sucesión de Meoni, siendo que por el reparto de poder en el Frente de Todos, la cartera de Transporte quedaría bajo el ala del massismo, cuyas plazas principales son además del sillón del jefe de Diputados, ese ministerio, y la titularidad de AYSA en manos de Malena Galmarini, la esposa de Massa.

En la Casa Rosada aclararon: “Quien asuma será una persona capaz, inteligente y honesta como Mario. Y lo decidirá el Presidente”. Aseguraron que “no hablamos de donde provendría” en referencia a los sectores internos del FdT, la coalición oficialista que tiene a Cristina Kirchner como accionista mayoritaria, y con poder de veto.

En medio del duelo, y con el entierro reciente de los restos de Meoni el sábado en su ciudad Junín, de la que fue intendente, los ánimos seguían este domingo muy sensibles en el Frente Renovador. Massa no solo no quiere hablar del tema sino que cortó de cuajo especulaciones que entendió que algunos deslizaban en el chat que tiene con los principales referentes de su partido. “El que camina sobre el cadáver de mi amigo pasa a ser mi enemigo”, advirtió.

“La política no es un show que debe continuar”, le dijo en privado Galmarini, en tanto, a un dirigente que la consultó. Por la muerte del amigo, estuvo sin poder dormir, según se contó. Un colaborador de Malena sostuvo que son “mentiras” las versiones de que ella pueda ir a Transporte. Desde ese espacio solo transmiten dolor.

La diputada Cecilia Moreau, espada massista en la Cámara, también en la lista de nombre que circularon, dijo que “con Sergio hablamos varias veces hoy, pero hablamos de Mario, que más allá de su cargo era nuestro amigo de la vida, es muy duro esto que pasó”. La diputada recordó incluso el lazo con Meoni que se remonta a los 80: “Cuando vino de Junín a Buenos Aires trabajó con mi madre (María del Carmen Banzas, que estaba a cargo) en el PAN”, el Programa Alimentario Nacional que en 1984 había puesto en marcha el gobierno de Raúl Alfonsín. Luego Meoni, que era de origen radical, fue secretario de mi padre, el diputado Leopoldo Moreau.

La cuestión de la sucesión de Meoni es pasar el filtro del cristinismo, porque Massa tiene a su lado dirigentes de su mayor confianza como Raúl Pérez, hoy su jefe de gabinete en la Cámara, o Diego Bossio, con mucha gestión a cuestas, encabezó la ANSeS, pero la vicepresidenta tiene a ambos en lista negra. Sobre todo a Bossio que fue blanco predilecto y despertó la furia de La Cámpora al romper con los K en 2016 y animar un peronismo no kirchnerista en Diputados, cuando parecía que el poder cristinista se había disuelto para siempre.

Fuente: Clarín