Un oficial de la Policía Bonaerense mató a balazos ayer a un joven de 18 años que habría intentado robarle el auto con el que trabajaba, en sus horas libres, como chofer para una aplicación de viajes.

De acuerdo al relato del efectivo, eran cerca de las 8.30 cuando se dirigió en un Volkswagen Gol Trend color rojo de su propiedad a la esquina de las calles Abdala y Berro del barrio San Alberto. En ese lugar, le dijeron que lo iba a estar esperando su pasajero, un joven que se identificó como “Dieguito”.

Efectivamente, en el cruce pactado encontró a la persona que había pedido el servicio pero, apenas el supuesto pasajero ocupó su lugar en la parte trasera del vehículo y este se puso en marcha, tomó del cuello al conductor, le pegó una trompada en la cara y se abalanzó sobre él.

Ante el inesperado ataque, el conductor se identificó como policía y sacó su arma reglamentaria, una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros. En ese momento también, según su testimonio, advirtió que el ladrón tenía un cómplice que lo esperaba armado en la vereda y abrió fuego en esa dirección, a través del parabrisas.

Después, el sargento disparó también contra el delincuente que lo había golpeado, que cayó al suelo fuera del vehículo, al tiempo que su cómplice respondía desde la vereda antes de escapar.

Los agentes de San Alberto llegaron al lugar poco después del enfrentamiento tras recibir un alerta al 911 y encontraron al sospechoso muerto. Se trataba de un adolescente de 18 años que después fue identificado como Nahuel Jonathan Gutiérrez.

En tanto, en la escena del crimen los peritos secuestraron al menos cuatro vainas servidas adentro del auto del policía y otra afuera del mismo. Las primeras pericias determinaron que dos de los impactos dieron en el parabrisas y fueron efectuados de adentro hacia afuera, al igual que en la ventanilla del lado derecho. A su vez, en el parante del coche se detectó un disparo que fue realizado de afuera hacia adentro, indicó una fuente cercana a la causa a Télam.

El hecho es investigado por el fiscal Marcos Borghi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) especializada en Homicidios de La Matanza, que encargó los peritajes de rigor al personal de Gendarmería Nacional al estar involucrado un agente de la policial provincial.

Un investigador detalló que el trabajo de pericias no se pudo realizar con total normalidad ya que al enterarse de lo sucedido, un grupo de vecinos amenazó y agredió a piedrazos a los efectivos que trabajaban en el lugar.

Por su parte, el cuerpo del presunto ladrón fue trasladado a la morgue de la localidad de Lomas de Zamora, donde ese lunes será sometido a una autopsia para determinar cuántos disparos recibió. “No se descarta que lo haya matado su propio compañero”, sostuvo una fuente judicial que agregó que tampoco desechan la posibilidad de que el segundo sospechoso haya escapado herido de bala.

El fiscal Borghi caratuló el expediente como “tentativa de robo y homicidio”, y hasta el momento notificó al policía de la formación de la causa ya que considera que, en principio, actuó en su legítima defensa.