18-03-2021 Buenos Aires: El presidente Alberto Fernández mantiene desde la residencia de Olivos, una videoconferencia con el Jefe de Gobierno porteño y los gobernadores y gobernadoras de todas la provincias del país para analizar la situación sanitaria de la pandemia de Covid-19. Foto: Presidencia/cgl

Vuelta a las fuentes. Después de la etapa “AMBA-céntrica” de las últimas semanas, el presidente Alberto Fernández retomó el diálogo en bloque con los gobernadores antes de definir el tono (y el alcance) de las nuevas medidas. El tiempo apremia porque el próximo viernes vence el DNU presidencial que dispuso el límite a la circulación nocturna y el cierre de escuelas en el área metropolitana.

Después de una reunión con la Ciudad y la provincia de Buenos Aires piloteada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el Presidente se comunicó este martes por videoconferencia con 12 gobernadores del norte y algunos de la zona centro para conocer de primera mano la situación de cada distrito.

Así, Alberto dialogó con Gerardo Morales (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Gildo Insfrán (Formosa), Jorge Capitanich (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Gustavo Valdés (Corrientes) y Ricardo Qunitela (La Rioja). Fue un encuentro sin distinciones partidarias porque congregó tanto a peronistas como a representantes de Juntos por el Cambio -los casos de Morales y Valdés-.

También participaron Juan Manzur (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Sergio Uñac (San Juan), que se comunicó desde la ciudad de Buenos Aires.

En el intercambio, que se extendió por varias horas de la tarde, Alberto se dedicó a escuchar a los gobernadores. Ni siquiera les pidió acompañamiento en la suspensión de la presencialidad en las escuelas, un punto sensible que lo enfrenta con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien acudió a la Corte Suprema para que resuelva el litigio.

Halcones y palomas

Los gobernadores, en su mayoría, expusieron sobre la realidad de sus distritos y se manifestaron a favor de mantener la tendencia de no cerrar más actividades. Alberto asintió. A su lado escuchaban la ministra de Salud, Carla Vizzotti; el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, y la secretaria de Provincias, Silvina Batakis.

La mayoría de las provincias no considera hoy que su situación requiera avanzar en mayores restricciones. Las limitaciones a la circulación de madrugada rigen en casi todas, y por el momento no hay necesidad de extender esa prohibición, indicaron a este portal desde uno de los distritos que participó de la reunión.

Fue el criterio de Sáenz. “Hay que tomar las medidas necesarias en el momento oportuno, para equilibrar la salud y la economía”, sopesó el salteño después del encuentro.

En el ala más “dura” se ubicó Insfrán. “Los daños que está generando la pandemia no dejan margen para las especulaciones políticas, posturas negacionistas ni para los discursos de odio que atentan contra la unidad que debemos tener como Nación para enfrentar este difícil momento”, advirtió el formoseño, que enfrenta duras acusaciones por la puesta en marcha de centros confinamiento y la represión a las protestas.

El mensaje de Alberto

El llamado que el Presidente les hizo a los gobernadores fue que “garanticen que la circulación y los contactos sociales sean lo menor posibles», al hacer una advertencia sobre la posibilidad de que los contagios del AMBA irradien al interior: es la línea discursiva habitual del gobernador bonaerense, Axel Kicillof.

“Nos comprometemos a promover acciones coordinadas para administrar los contagios, minimizando la circulación de personas en las actividades de mayor impacto sanitario”, expresó después de la reunión, por su parte, el chaqueño Capitanich, y subrayó que los gobernadores reconocen el “apoyo” del gobierno nacional en el aporte de equipamiento, insumos y vacunas.

También aclaró que junto a sus pares apoyan las decisiones del Presidente “atento a las particularidades de cada provincia”. Traducción: el resto del país no va a plegarse al cerrojo en el AMBA.

Cuando Alberto anunció el 15 de abril los últimos cierres para el AMBA y conminó a los gobernadores a plegarse a esas medidas si lo consideraban necesario, ninguno se inclinó por esa vía; hasta que, cinco días después, el santafesino Omar Perotti tuvo que decretar la prohibición de la circulación vehicular nocturna por 10 días ante la explosión de casos en su provincia.

Fue un día de hiperactividad en la Casa Rosada. Primero, Cafiero se reunió al mediodía con sus pares porteño y bonaerense, Felipe Miguel y Carlos Bianco, respectivamente, ante quienes resaltó la necesidad de bajar los casos para desestresar el sistema de salud. «En estos niveles, 25.000 contagios diarios nacionales o casi tres mil en la Ciudad es una catástrofe sanitaria», advirtieron en el Gobierno.

Los tres quedaron en volver a reunirse en 48 horas para hacer el último repaso de la situación antes de definir las nuevas medidas: se estima que el anuncio llegaría el jueves. En el medio, las tres administraciones están enfrentadas por la presencialidad en las escuelas: la Corte Suprema es la que tiene que definir después de que Rodríguez Larreta judicializara el DNU presidencial sobre el AMBA.

¿Cómo sigue?

Ahora, Alberto se reunirá este miércoles por Zoom con los gobernadores del centro y la Patagonia para completar la lista. Con ese panorama, además del “consenso” que se alcance en torno al AMBA, la Casa Rosada definirá la hoja de ruta que deberá seguirse desde el viernes.

Mientras tanto, y tal como adelantó este portal, los intendentes del PJ del conurbano hicieron este martes un llamado a tomar más medidas para evitar la circulación y bajar los contagios. Segunda traducción: para ellos, el AMBA debe ir a un cierre mayor.

Después de una cita por Zoom, los jefes comunales de la Tercera Sección electoral, el sur del Gran Buenos Aires, pidieron “profundizar las medidas para bajar el número de casos y evitar muertes”, y advirtieron a la vez que “el nivel del sistema sanitario público y privado está al límite”. En la disputa con la oposición, llamaron a que la Ciudad de Buenos Aires y los municipios gobernados por Cambiemos “cumplan con las restricciones porque es un riesgo para todo el AMBA”.

Firmaron los intendentes Fernando Espinoza (La Matanza), Mayra Mendoza (Quilmes), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Andrés Watson (Florencio Varela), Juan José Mussi (Berazategui) y Mario Secco (Ensenada), entre otros.

Para llevar adelante esta epopeya (de mantener todo cerrado), los intendentes piden compensaciones económicas como el ATP o el IFE para que los sectores desprotegidos puedan sobrellevar un eventual cierre. Ese reclamo corre por líneas privadas.