Alexis Guerrera se convirtió con su flamante nombramiento en Transporte en el primer ministro argentino que es gay, que se asume como tal públicamente y que no tiene tapujos en hablar de ello.

Y así lo hizo en una entrevista en la noche de ayer en TN, parte de su primera gira mediática por su nuevo cargo y luego de debutar en el primetime de la tevé el lunes, con Gustavo Sylvestre en C5N.

Ahora fue el turno del programa de Nicolás Wiñazki, quien le consultó por la felicitación que le envió la Federación Argentina LGBT, a través de sus redes sociales.

Guerrera recordó que durante el año que fue diputado trabajó con ellos y «otros grupos de activistas» por los derechos de las minorías sexuales. Y no tuvo inconvenientes en hablar de sí mismo.

«No lo oculté en el pueblo del que fui durante 16 años intendente (General Pinto). Conocen mi condición, mi familia y mis amigos. En mi año como diputado trabajé con la Federación y grupos de activistas. Evidentemente, sintieron que tenían que resaltarlo, pero no fue un comunicado mío», explicó.

Luego, manifestó su orgullo por su elección de vida: «No reniego de mi situación, ni lo oculto, ni mucho menos me avergüenza».

Finalmente, recordó un lamentable episodio que vivió una vez en General Pinto, donde gobernó entre 2003 y 2019.

«Hubo algún incidente muy menor y olvidable. Siempre recibí el reconocimiento de mis vecinos, incluso ante las diferencias. Alguna vez se quiso hacer una campaña sucia pero, como el rebote fue tan negativo, se utilizó una sola vez en mi distrito y nunca más lo volvieron a hacer», indicó.