El presidente Alberto Fernández y la vicepresidente Cristina Kirchner volvieron a mostrarse juntos en público después de varias semanas, en momentos en que el Gobierno sufre una fuerte crisis interna. Sin embargo, y pese a lo que se había anunciado, la ex mandataria no hizo uso de la palabra.

«Acá estamos los que estamos convencidos de lo que hay que hacer en la Argentina. No va a haber tapa de los diarios ni sentencia judicial que nos deje hacer aquello que debemos hacer en favor de los argentinos. Saquen esta foto. Grábense esta foto, esta es la foto de la unidad, de los que queremos poner de pie a la Argentina. Nadie va a hacernos ceder en eso», afirmó el Presidente durante su discurso.

El acto, que se desarrolló en Ensenada, fue un intento del Gobierno de enviar un mensaje de unidad tras el fallo de la Corte a favor de la Ciudad de Buenos Aires y en medio de la tensión política al interior del Ejecutivo por la frustrada salida del subsecretario de Energía Eléctrica que el ministro de Economía, Martín Guzmán, no pudo concretar.

Con un claro tono confrontativo, el mandatario volvió a criticar la decisión de la Corte Suprema, pero también apuntó a los medios y a la oposición.

«Basta, paremos, ya han hecho mucho daño. El Estado de derecho necesita de una institucionalidad adecuada. Vuelvo a repetirles: elijan al candidato a presidente que quieran, pero no usen las sentencias para favorecerlos», dijo Fernández en el final de su discurso.

A su lado, Cristina Kirchner asentía cada una de las críticas y acompañaba con aplausos las afirmaciones con vehemencia que también generaban la aprobación de los funcionarios que estaban en el acto.

La vicepresidenta y Fernández compartieron el centro del escenario, secundados además por el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, la vice Verónica Magario y el intendente local, Mario Secco.

El jefe del Estado dedicó buena parte de su discurso a criticar al Poder Judicial. Es que, además de apuntar contra el fallo de la Corte, también lanzó críticas al procurador Eduardo Casal.

«Con asombro veía ayer que un procurador decía que no esta probado cuánto complica la circulación, y mientras dice eso está encerrado en su casa y firma digitalmente. Porque los tribunales están cerrados porque no dejan trabajar en los tribunales porque la circulación contagia», lanzó.

El Presidente también aprovechó, como en sus últimos discursos, para lanzar críticas a las oposición y volvió a apuntar contra María Eugenia Vidal: «Venimos a poner a un país de pie. Ahora estoy en una provincia donde una gobernadora se jactaba de no abrir hospitales y se jactaba de terminar con el aumento de universidades porque los pobres no llegan, y cerraban colegios», sostuvo.

Además, cuestionó a Mauricio Macri, a quien al igual que durante un acto semanas atrás en Avellaneda, acusó de «odiar tanto» a Cristina Kirchner como para evitar terminar las casas que habían empezado a construirse durante su Gobierno.

«El odio fue tan enorme que prefirieron dejar a los argentinos sin casas antes de que recuerden a una presidenta que se ocupó de los argentinos. A semejantes inequidades conduce el odio, y la verdad a mi no me preocupa ni pregunto quién las hizo, sé que tengo que terminarlas», cuestionó.

El Presidente cerró su discurso con un elogio a Cristina Kirchner y una nueva crítica al Poder Judicial y a los medios: «Cristina (en su Gobierno) se cansó de ampliar derechos y yo trato de seguir con esa lógica. Todos nosotros hoy tenemos un tema antes que nada y es que la pandemia nos cause el menor dolor posible. Nada nos va a hacer cambiar de idea, ni el fallo de un tribunal ni la tapa de ningún diario. Escriban los que les plazca, y si van a fallar como están fallando, quiero decirles que solo fallan», advirtió.

El acto en la localidad que gobierna el kirchnerista Mario Secco sirvió, además, para lanzar el Programa Reconstruir, destinado a finalizar la construcción de 55 mil viviendas. El anfitrión sorprendió durante su discurso de apertura al utilizar contra la oposición la misma frase que Leopoldo Galtieri lanzó en Plaza de Mayo antes de la Guerra de Malvinas.

También el acto fue el escenario para la reaparición pública del ex titular de la UOCRA de La Plata, Juan Pablo «Pata» Medina, recientemente excarcelado en la causa en la que se lo investiga por los delitos de asociación ilícita y lavado de dinero.

El sindicalista llegó al lugar acompañado por muchos seguidores que cantaban «si esto no es la UOCRA, la UOCRA donde está», pero no lo dejaron entrar.

Kicillof y sus duras críticas a la Justicia

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, afirmó este miércoles que la “persecución judicial” que parece ser “una batería de cuestiones destinadas a molestar, perseguir o castigar a los dirigentes políticos”, en realidad busca “judicializar las decisiones políticas de un gobierno”.

Al referirse a la causa dólar futuro, de la que fue sobreseído, resaltó: “El objetivo no era demostrar que alguno de nosotros había hecho algo inadecuado, fuera de reglamento. El propósito era que a través del poder de la Justicia, de una parte del Poder Judicial, entrometerse en decisiones políticas. Judicializar, no la política, las decisiones políticas de un gobierno”.

“En aquel momento en el contexto electoral (fines de 2015), querían forzar una devaluación inmensa de la moneda. Querían devaluar a toda costa, porque devaluar era enriquecerse algunos y empobrecer a una gran mayoría. Además, era forzar un resultado electoral porque la devaluación generaba inestabilidad, los problemas que todos conocemos”, enfatizó.

En esa línea, el mandatario bonaerense disparó: “El objetivo no era embargarnos, señalarnos, perseguirnos. El objetivo era económico y político, era incidir en la política del Gobierno a través del Poder Judicial”.

Kicillof destacó que el mundo está “en medio de crisis internacional sin precedentes» a raíz de la pandemia de coronavirus, y subrayó que el presidente Alberto Fernández «toma las decisiones que tiene que tomar» mientras que desde la oposición «van a la Justicia e intentan parar las medidas sanitarias de cuidado».

“Ni con la Justicia, ni con los medios ni persiguiéndonos van a lograr que cuidemos la salud de los argentinos. Olvídense que así van a provocar una calamidad sanitaria como la que algunos quieren”, sentenció.

Una foto renovada

La foto que el Gobierno decidió enviar desde Ensenada se había visto por última vez en diciembre pasado, y el escenario había sido cercano, en el estadio Ciudad de La Plata.

En esa oportunidad, Kicillof convocó a todas las cabezas del Frente de Todos, al cumplirse un año de su asunción. Esa vez, además, Cristina Kirchner marcó la cancha sobre materia económica, al decir que debían alinearse salarios y precios, y determinó un rumbo en lo económico que determinó al hoy observado ministro Martín Guzmán.

Además, fue la tarde en la que la vicepresidenta envió un mensaje al Gabinete al hablar de «funcionarios que no funcionan».

El acto sirve como muestra de unidad ante lo que se califica en el oficialismo como «una embestida del Poder Judicial» pero también, tras la crisis que se generó en Economía por el despido trunco del subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, que no logró desplazar Guzmán de su ministerio, en medio de la discusión sobre los aumentos tarifarios en electricidad.

Fuente: CLARÍN