Alberto Fernández manifestó ayer su «preocupación» por «la represión desatada ante las protestas sociales en Colombia» y reclamó al Gobierno de ese país que » cese la singular violencia institucional que se ha ejercido».

«Con preocupación observo la represión desatada ante las protestas sociales ocurridas en Colombia», expresó el Presidente en su cuenta de Twitter. Y añadió: «Ruego porque el pueblo colombiano retome la paz social e insto a su gobierno a que, en resguardo de los derechos humanos, cese la singular violencia institucional que se ha ejercido».

Como se sabe, Colombia se encuentra convulsionada por las masivas protestas y la represión desatada, con numerosas denuncias y reclamos por los muertos y decenas de personas reportadas como desaparecidas.

Según la Defensoría del Pueblo, son 24 los muertos en el marco de las protestas, 23 civiles y un policía, aunque esta cifra dista de las recabadas por el Comité Nacional del Paro.

«Del 28 de abril, cuando iniciamos nuestra protesta social pacíficamente por consecuencia de las medidas de este gobierno, grandes sectores de la población hemos sufrido en carne propia una escalada militar de días y de noches de terror de los organismos de represión del Estado, policía nacional, el Smad (fuerza antidisturbios), grupo de limpieza ciudad y policías vestidos de civil, con ayuda del Ejercito», denunció Omar Moreno, director de Derechos Humanos de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

«Persiguen, reprimen, hieren y han asesinado no solo a lideres y lideresas, sino que disparan indiscriminadamente a la población en general», expresó, durante la audiencia transmitida en vivo por YouTube.

«Según los informes de distintas organizaciones de derechos humanos, hasta la fecha se reportaron más de 1.780 casos de violencia, 1.180 detenciones arbitrarias, 37 asesinatos, de los cuales 28 tuvieron lugar en Cali y seis asesinatos que no han sido registrados porque Médicos Sin Fronteras los atendió, pero la policía llegó y se los llevó», agregó.

Lo que hasta el lunes eran marchas contra la reforma tributaria que el gobierno del presidente Iván Duque ya retiró del Congreso, terminó por transformarse en un movimiento de masas que alargó el pliego de demandas.

Ahora, se exigen garantías y libertades democráticas, garantías constitucionales a la movilización y la protesta, desmilitarización de las ciudades, cese de las masacres y castigo a los responsables de la brutal represión que sufre el país.

Además, reclaman el desarmado del Escuadrón Antidisturbios (Esmad), el retiro del proyecto de Ley 0 de Salud, fortalecer la campaña de vacunación contra la Covid-19 y una renta básica que equipare al menos un salario mínimo legal mensual.