Este miércoles por la mañana un albañil de 27 años fue detenido acusado de abusar sexualmente, golpear y amenazar con prender fuego a la empleada de una óptica de la ciudad de La Plata, en donde el imputado realizaba arreglos. La víctima era la hija del dueño del negocio, el hombre que lo había contratado.

El hecho que despertó en las últimas horas una gran conmoción entre los vecinos de la zona de las calles 13 y 43, marcó “para siempre” a la familia de la víctima. Así lo expresó su papá, José, en diálogo con diario El Día, con una mezcla de dolor y bronca por haber sido él mismo quien le dio trabajo al presunto abusador y, sin siquiera imaginarlo, expuso con ese buen gesto a su propia hija a una violación.

“Que me metan preso… Tengo 71 años y no me importa nada. Ya estoy jugado, pero si lo veo en la calle le paso el auto por encima porque lo que hizo no se le hace a ninguna mujer”, afirmó el hombre, que conocía al albañil y solía darle changas. Por eso su hija, cuando el martes pasado el sujeto se presentó en la óptica para pintar el frente como le habían encargado, lo dejó entrar sin desconfianza.

“Le pegó dos fuertes trompadas. Es un tipo grandote, con mucha fuerza”, señaló José, haciendo hincapié en la inferioridad física de su hija con respecto al agresor que, de acuerdo a su relato, mientras la amenazaba “la agarró del cuello y la quiso ahorcar”. “Le dijo que si me avisaba a mí, la iba a matar a ella, a su hijo y a mí. Después la violó”, afirmó.

Todavía shockeado por lo que sufrió su hija, el hombre manifestó: “Casi la ahorca pero no llegó a hacerlo porque debió haber tenido un minuto de lucidez”. Según contó, el sospechoso “se había ganado la simpatía de todos” en el barrio porque lo veían todos los días limpiar vidrios en la misma esquina y se comportaba “muy atento”.

“A mí me convenció para que le diera el trabajo de pintura del frente del negocio”, agregó José, tras lo cual indicó que no había sido el único engañado por su actitud. “Varios vecinos le daban comida y ropa. Ya se habían comprometido a darle trabajo. Yo estaba contento porque por lo menos iba a tener laburo para los próximos seis meses. Se aprovechó de mi voluntad de dar una mano”, se lamentó.

El albañil fue detenido por efectivos de la DDI platense horas después de atacar a la víctima a tan solo dos cuadras de la óptica donde ocurrieron los hechos. Tras negarse a declarar ante el fiscal del caso, Marcelo Martini, fue imputado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y lesiones, y seguirá preso.