Antes de llegar al Congreso, el proyecto del Gobierno para fijar criterios epidemiológicos y establecer medidas sanitarias por ley genera rechazos en el principal espacio opositor. Referentes de Juntos por el Cambio esperarán a analizar el texto para confirmar una posición, aunque adelantaron que no avalarán nuevas delegaciones de facultades al Poder Ejecutivo. El oficialismo se encamina de ese modo a intentar reunir los votos con los aliados y el resto de los bloques legislativos.

Sobre el cierre del fin de semana, las espadas parlamentarias del Frente de Todos y la oposición no tenían detalles del texto para blindar las restricciones dispuestas por decreto. Santiago Cafiero, jefe de Gabinete, aseguró que ingresaría este lunes y que quedará abierto al debate para que los bloques “aporten” lo que consideren necesario.

Aún no estaba definido, pero lo más probable será que el tratamiento arranque por el Senado, la Cámara más favorable al oficialismo en su objetivo de avanzar con celeridad. Como en otros casos, la mayor dificultad para el Gobierno estará en Diputados, por los números más ajustados.

“Hasta acá lo que hicieron fueron comunicados y marchas de contagio”, apuntó Cafiero a Juntos por el Cambio. El funcionario contó que la iniciativa fijará parámetros para dividir los partidos, departamentos o aglomerados en cuatro grupos (bajo, medio, alto riesgo y alarma epidemiológica) para determinar las medidas y los cierres de actividades. Como en el último DNU, sería de acuerdo a la cantidad de casos sobre 100 mil habitantes, el aumento en los últimos 14 días y la ocupación de camas de terapia intensiva.

“Tenemos que analizar el proyecto, no lo conocemos. La discrecionalidad con que el Gobierno se ha manejado no da ninguna garantía para darle facultades, y menos excepcionales, algo prohibido por la Constitución”, dijo Mario Negri, jefe del interbloque de Diputados de Juntos por el Cambio, a Clarín.

“No vamos a dar superpoderes. Con todas las facultades y los DNU no resolvieron con criterio los problemas de la pandemia ni de la economía. Los profundizaron. Lo que tienen que hacer es cambiar, no pedirnos más facultades”, reforzó la postura el radical.

El acuerdo para postergar las PASO y las generales abrió un canal de negociación entre el Gobierno y Juntos por el Cambio, un paréntesis en el escenario de confrontación creciente en las últimas semanas. Aun así la iniciativa de Alberto Fernández asoma discutida en la previa. De entrada la coalición opositora argumentó que basará a los argumentos en el artículo 29 de la Constitución, que impide al Congreso otorgar al Poder Ejecutivo facultades extraordinarias.

Si a su vez el proyecto dispone la suspensión de las clases presenciales en los casos de alarma epidemiológica, al Frente de Todos le hará todavía más cuesta arriba con ese sector de la oposición, luego de la disputa con Horacio Rodríguez Larreta por la modalidad de la escolaridad y el fallo de la Corte Suprema en respaldo de la autonomía de la Ciudad para decidirlo.

“Habrá que ver el proyecto y los fundamentos. Como principio general, estoy en contra. No se le puede otorgar superpoderes a un Gobierno cuando todos los poderes están funcionando”, dijo a este diario Alvaro González, diputado del PRO por la Capital y dirigente del sector del jefe de Gobierno porteño.

“En lugar de opinar sobre la oposición lo que debiera hacer Cafiero es venir al Congreso. Hace 270 días que no viene y debe hacerlo cada 60 días. Bastantes explicaciones tiene que dar, muchas vinculadas a la pandemia como la vacunación”, replicó González al jefe de Gabinete. Juan López y Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, habían considerado la iniciativa como un objetivo del Gobierno de “compartir los errores y el costo” de las decisiones.

Con esos reparos a priori de Juntos por el Cambio, el oficialismo tendrá que reunir el apoyo de los aliados y otros bloques para garantizar la aprobación en Diputados.

“No sabemos de qué están hablando. Facultades extraordinarias no es necesario. En la medida que haya posibilidades de acordar parámetros y que los datos puedan estar perfeccionados, es decir que no sean una información antojadiza, lo vamos a discutir”, aseguró Graciela Camaño, Consenso Federal, a Clarín.

“Colaborar, sí. Delegar facultades del Congreso, no. Si hubiese un pacto federal previo con las provincias, la propuesta tendría seriedad”, advirtió el lavagnista Alejandro Topo Rodríguez.

Fuente: Clarín.