Tenía apenas 14 años y se convirtió en una nueva víctima de femicidio ayer cerca de la localidad de Brea Pozo, en Santiago del Estero. El asesino se descerrajó después un tiro en la cabeza con la misma escopeta que había usado para matarla.

Las primeras versiones hablaban de un drama familiar y sostenían que la víctima era hija del femicida, un hombre de 35 años que se llamaba Ramón Nicolás Ruiz. Sin embargo, la trama detrás del crimen resultó ser todavía más cruenta.

De acuerdo a la investigación, el femicidio fue el desenlace de los abusos sexuales sistemáticos a los que Ruiz sometía a la menor, con quien no tenía ningún parentesco pero vivían bajo el mismo techo. A través de las redes sociales, varios vecinos denunciaron que los hermanos menores de la víctima habían avisado sobre la situación que sufría la nena, pero nadie les creyó.

En las últimas horas, por motivos que aún se investigan, Ruiz persiguió a la chica por un camino vecinal cercano a su casa y le disparó con una escopeta. Uno de los proyectiles impactó de lleno en su cara y el segundo la alcanzó por la espalda. Murió en el acto. Después, el hombre caminó unos 300 metros y se quitó la vida con esa misma arma.

No hubo testigos del homicidio, aunque las detonaciones alertaron a la gente que vivía en las inmediaciones y fueron los primeros en encontrar los cuerpos. Poco después arribaron al lugar los efectivos de la Comisaría Comunitaria Nº 36 de Brea Pozo y se dio intervención a la fiscal de turno Alderete Belkis, quien caratuló el caso como femicidio.