Florencio Randazzo hace que cada una de sus apariciones públicas cotice y capitaliza esos breves momentos de exposición que alimentan el misterio sobre su futuro político. Así jugó en Córdoba.

Ahora, el ex ministro de Transporte de Cristina Kirchner se mostró con jóvenes dirigentes de la provincia gobernada por Juan Schiaretti, uno de los distritos electorales más codiciados, y lo hizo con un tajante diagnóstico sobre la crisis de la Argentina.

«La dirigencia sindical y las organizaciones sociales son parte del problema», sentenció Randazzo sin vacilar. Lo hizo al exponer en un Zoom en el que la consigna a tratar era «cómo salir del estancamiento».

Del otro lado, lo escucharon jóvenes profesionales, empresarios, emprendedores y organizaciones no gubernamentales de la provincia de Córdoba, donde Schiaretti se erige como uno de los pocos referentes de peso dentro del peronismo que mantiene juego propio por fuera del Frente de Todos.

Y Randazzo se ocupó de que su mensaje llegue a los oídos del mandatario provincial porque el anfitrión del encuentro fue el ex diputado nacional y actual secretario de registros públicos provincial, Andrés Guzmán.

También participó del debate virtual el ministro de Finanzas de la provincia de Córdoba, Osvaldo Giordano, uno de los hombres de mayor confianza con «El Gringo» y que se encarga de cada uno de los reclamos que su administración le hace al gobierno nacional por las transferencias de fondos.

«Acá hay que ir adelante con un proceso de transformación, de cambio, donde yo sé que muchas veces duele lo que yo digo», planteó Randazzo.

Y seguido fue directamente a su blanco: «La dirigencia sindical, en su mayoría son parte del problema, las organizaciones sociales pasaron a ser parte del problema».

Luego se encargó de argumentar su diagnóstico. Se quejó por las frustradas gestiones para promover una reforma laboral y porque los fondos destinados a la asistencia social no evitaron que el más del 42% de los argentinos se encuentre en situación de pobreza, problemática que además golpea al 57% de los menores de edad.

«¿Cómo puede ser que la Argentina no pueda discutir una ley laboral nueva, moderna?», cuestionó. Hasta propuso una hoja de ruta para superar la resistencia de los gremios: «Bueno, quien tiene ya trabajo, consideramos que tienen derechos adquiridos, no discutamos esto, pero discutamos de acá para adelante, para el otro 51 que está afuera».

«La mejor forma de darles dignidad es que consigamos trabajo. Sin embargo, esa discusión parece prohibida en la Argentina», completó.

En tal sentido, llamó a “generar incentivos para que el empleador pueda regularizar a quien trabaja en la informalidad y que formalizar un trabajador no sea un problema”.

Críticas a Alberto Fernández

“Por supuesto que para avanzar con las reformas que hacen falta necesitamos un Presidente con poder político”, advirtió para sumarse a quienes alertan sobre la situación de Alberto Fernández y injerencia de Cristina Kirchner y el núcleo duro de La Cámpora en la toma de decisiones de la Casa Rosada.

El ex funcionario nacional, que rompió con Cristina cuando ella, en la antesala de las elecciones de 2015, le impidió pelear por la candidatura presidencial y, a cambio, le ofreció ir por la gobernación bonaerense, aprovechó para marcar una posición completamente ajena al kirchnerismo.

«Que sigamos poniendo dinero en planes sociales, cuando en realidad está demostrado que cada vez ponemos más plata y cada vez aumenta más la pobreza. No será hora de que transformemos esos planes en trabajo, de que podamos poner dinero en las pequeñas y medianas empresas, en las que producen, en generar empleo, tenemos miles de variantes», convocó.

Además, cuestionó la actual prestación de los servicios públicos sin correspondencia con la fuerte presión fiscal que ronda los 52 puntos: “Son malos los servicios que brinda el Estado en materia de salud, de seguridad, de educación, de infraestructura”.

«La política ha perdido el sentido común, discute cosas que no tienen nada que ver con lo que le pasa a la gente”, disparó.

Al ser consultado por el gobierno actual y el anterior expresó: «Son los dos muy conservadores, no transformaron nada. Si las cosas no funcionan, hay que cambiarlas porque si seguimos haciendo lo mismo, el resultado va a seguir siendo el mismo”.

Randazzo fue invitado por los jóvenes a contar su experiencia como “gestionador”. Y subrayó al respecto: “La gestión es vista por gran parte de la política como algo peyorativo, sin entender que la mejor política es la buena gestión, porque es aquella que permite transformar la vida de la ciudadanía”.

Finalmente, Randazzo destacó la importancia de que los jóvenes participen y fortalezcan estos ámbitos de debate y señaló que justamente la Argentina “se encuentra en un estancamiento crónico que es angustiante. Y para salir del mismo no hay fórmulas mágicas: se necesita decisión política y gestión”.

El dirigente no dio precisiones sobre si será candidato en las futuras elecciones legislativas.

Fuente: Clarín.