Un oficial de policía de 30 años murió de un disparo cuando junto a otro compañero ingresó a una vivienda durante la persecución de un grupo de jóvenes que salían de una fiesta clandestina en la ciudad de Mar del Plata.

Por el homicidio quedó detenido un hombre de 69 años, autor del disparo, y la justicia investiga las circunstancias bajo las cuales se produjo el hecho.

El policía muerto fue identificado como Diego Rosales (30), perteneciente a la comisaría quinta de la ciudad balnearia.

La trágica secuencia se inició a las 4 de la mañana cuando el oficial Diego Rosales, acudió a un llamado de emergencia por una supuesta fiesta clandestina. Al llegar al lugar observaron que un grupo de jóvenes que salían de esa reunión ilegal agredían con piedras a un taxista.

De inmediato, según la versión inicial de los hechos, los policías empezaron a perseguir a los jóvenes que buscaron refugio en una casa. La decisión en ese momento de Rosales y su compañero fue ingresar pero al hacerlo un hombre de 69 años, dueño de la casa, al suponer tal vez que se trataba de un ataque contra los jóvenes efectuó un disparo.

El proyectil impactó en el cuerpo de Rosales, quien quedó gravemente herido. De inmediato varios móviles llegaron al lugar y pese a que trasladaron de urgencia al herido hasta el Hospital Privado de Comunidad los médicos solo pudieron constatar el fallecimiento.

El dueño de la casa quedó, identificado como Amílcar Morán, aprehendido por el delito de Homicidio agravado por el uso de arma, aunque las singulares características del hecho podrían derivar en su liberación en las próximas horas.

La Justicia de menores, ya que había varios adolescentes en el grupo, imputó a alguno de ellos por violación de domicilio.