La Comisión de Pastoral Social, que encabeza el obispo Jorge Lugones, le pidió formalmente al Gobierno que disponga las medidas necesarias para declarar la emergencia alimentaria y nutricional. El pedido llega tres días después de que el presidente Mauricio Macri recibiera en la Casa Rosada a la conducción del Episcopado, que preside el obispo Oscar Ojea.

«Ante el severo aumento de la indigencia, la pobreza, la desocupación y el aumento indiscriminado del precio de los alimentos de la canasta básica, nos encontramos en una situación de emergencia alimentaria y nutricional, que afecta esencialmente a los más vulnerables, en especial a los pequeños», advirtió esta mañana el equipo de Pastoral Social. En el encuentro con Ojea y el cardenal Poli, el Presidente le había pedido colaboración a la Iglesia para ayudarlo a lograr la «cohesión social».

En el pedido los miembros de la Pastoral señalan como la crisis se fue agravando en el último tiempo y señalan que por ello consideran que «es urgente implementar una canasta básica de primera infancia con productos esenciales que puedan ser distribuidos gratuitamente y/o a costo subsidiado para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, la salud, y los cuidados de calidad de niñas y niños». Según entienden los referentes de la Iglesia Católica, entre esos productos deben figurar «medicamentos, vitaminas, leche líquida y en polvo fortificada, y otros productos lácteos, carnes, pescados, frutas, verduras, huevos, legumbres, otros nutrientes y pañales, entre otros productos esenciales».

Además de eso, consideran que «resulta urgente aumentar el presupuesto destinado a los comedores y a las huertas escolares, comunitarias y familiares, y a emprendimientos de la agricultura familiar y social» y garantizar «la equidad y la calidad federal de los servicios de asistencia alimentaria y nutricional».

Y estiman que  «si bien el Estado nacional está asistiendo con mayor ayuda alimentaria, no sería suficiente para paliar las deficiencias de este tiempo. Por ello solicitamos se dispongan las medidas necesarias para declarar la emergencia alimentaria y nutricional en todo nuestro país, de modo que se puedan cumplir sin demoras las metas propuestas».