Desde el sábado 22 de mayo se comenzó con las restricciones dispuestas por el Gobierno Nacional. Desde el IPLA, desactivaron fiestas clandestinas, además de clausurar locales que no estaban habilitados para vender bebidas alcohólicas.

El interventor del IPLA Tucumán, Samuel Semrik, comentó cómo se vivió este fin de semana largo: «En los operativos en lo que hace a lo que el IPLA debe controlar, tuvimos el fin de semana 22 actas de infracción que tienen que ver con con algunos locales no habilitados, con venta de alcohol fuera de horario y con algunas infracciones de negocios que ya habían sido clausurados. Estamos hablando de venta de alcohol fuera de horario no de lo que es bares y restaurantes que no cumplieron con la restricción porque ese control era estrictamente de la policía».

Además, clausuraron un par de fiestas clandestinas «una en la calle Malabia. Eso fue en lo que más intentamos trabajar, sobre las fiestas clandestinas». Por otro lado Semrik comentó que además hubo secuestros y detenciones. «La gente tuvo otra actitud, la dueña de casa estuvo en rebeldía con un arma de fuego, por lo tanto intervino la policía que nos acompaña e infantería».

La otra fiesta desbaratada fue en calle Crisóstomo Álvarez entre Av. Alem y San Luis.

Por otra parte, Semrik se refirió a la situación actual en la provincia y de qué manera ven las nuevas restricciones en cuanto al comportamiento de la gente. «Hace ya un tiempito que veníamos notando un relajamiento en cuanto a las restricciones de reuniones sociales, a las juntadas, a las fiestas y este tipo de decisiones hace que mucha gente no se junte porque tiene miedo de las consecuencias en cuanto a si son descubiertas o no».

«Este fin de semana hubo movimiento, no hubo mucha cantidad de fiestas y de reuniones grandes. Las reuniones chicas y familiares siguieron existiendo, estoy convencido de eso. Creo que la gente está cansada y tiene cierto hartazgo ya, esa es la realidad y lo más delicado de todo es el tema del área gastronómica que vienen muy golpeados como muchas otras actividades».

«La situación sanitaria es mucho más importante, hay que cuidar la vida y hay que buscar un punto intermedio en el que el Gobierno tenga que ayudar y acompañar. Nosotros desde el IPLA todo el año pasado hemos acompañado al sector con ciertas medidas económicas».

Por último, reconoció que en el interior la situación estuvo mucho más calmada y que de las 22 actas, seis son del área del sur de la provincia y además no se detectaron fiestas clandestinas.