La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, informó que «logró» inocularse con la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca y que eligió no recibir la vacuna Sputnik V «porque (el presidente de la Federación Rusa, Valdimir) Putin es un dictador».

«Lo logré. Me vacuné primera dosis con AstraZeneca. 64 años y con comorbilidades», señaló, y agregó: «Así que estoy dentro del orden legal de los mayores de 60 y con comorbilidades que ya están en 50 o menos».

«Y no me vacuné con la vacuna de un laboratorio de Rusia porque Putin es un dictador», sentenció, y explicó que con esta decisión «respetó los principios».

«Sepan que todo va a pasar y aunque hayan enormes errores para septiembre vamos a estar bien», finalizó Carrió. La dirigente opositora manifestó desde un principio su desconfianza hacia la vacuna producida por el Laboratorio Gamaleya de Rusia porque a su juicio no ofrecía las mismas «garantías» que las vacunas desarrolladas por «países democráticos».

De hecho, Carrió protagonizó una polémica al denunciar penalmente al Gobierno por proveer a la población esa vacuna, aunque luego negó que en su presentación se hablara de «envenenamiento».