Después de nueve días de confinamiento estricto dictado por el Gobierno Nacional, ayer,  hubo reaperturas y se retomaron algunas actividades. Uno de los temas más controversiales, la presencialidad de las clases, volvió a enfrentar a los distritos opositores con el Gobierno Nacional. Alberto Fernández afirmó: “Están jugando con fuego y el fuego va a quemar a la gente”. Pese a estas declaraciones, la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza ratificaron el esquema de presencialidad.

“La semana que viene seguimos con el mismo esquema de presencialidad que esta semana”, afirmó la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña. De esa manera habrá esta semana y la próxima asistencia diaria en jardines maternales, en el sistema de educación especial y en los niveles inicial y primario porteños.

Además se mantendrá la bimodalidad en primer y segundo año de la secundaria y un esquema de virtualidad en los últimos años del nivel medio y en la, educación para adultos y terciarios.

Acuña dijo en CNN Radio que en el nuevo decreto la Ciudad no puso fecha de finalización a la apertura de las aulas porque la idea es darle “la mayor presencialidad posible en todas las escuelas. Si logramos bajar los casos, apuntamos a recuperar la presencialidad en los niveles que no lo están teniendo, sobre todo la secundaria”, aseguró la ministra.

¿Qué dijo el presidente?

El presidente Alberto Fernández opinó que “los distritos con clases presenciales están jugando con fuego y el fuego va a quemar a la gente”, en una nueva embestida contra el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y otros distritos como Córdoba que volvieron a abrir las aulas este lunes.

El mandatario mencionó el caso de Alemania y dijo que en el país europeo “hay una estimación que se hace para medir el riesgo de la pandemia”.

“En Alemania, con una tasa de incidencia de 320 contagios cada 100.000 habitantes -en dos semanas- se cierran las escuelas. En Estados Unidos es de 100. La Ciudad está con una incidencia de 1050 y Córdoba 1099, es decir que se triplica el indicador de Alemania y el conurbano bonaerense lo duplica con 750”, enfatizó.

La respuesta de la Ciudad

En su réplica, la ministra Acuña eligió bajarle el tono a los cuestionamientos del gobierno.

“No queremos polemizar con el Gobierno Nacional. Termina siendo perjudicial para las clases. Nosotros observamos que cuando se sube la tensión del debate por la presencialidad, las familias empiezan a dudar más respecto a mandar a sus hijos a la escuela. Con la discusión más calma, vuelve a subir el presentismo. Eso es lo que queremos cuidar”, afirmó.

Acuña dijo que la escuela es un “lugar seguro” si se respetan los protocolos. Y añadió: “Es algo en lo que coincidimos en el Consejo Federal todos los ministros. Obviamente no es contagio cero, pero si mirás los datos de la ciudad de Buenos Aires en tres meses de presencialidad se contagiaron 11 mil personas de 700 mil que asisten a las escuelas”.

Córdoba prefirió no polemizar, pero abrió las escuelas

En tanto, la gobernación de Córdoba prefirió mantener el bajo perfil tras las críticas del jefe de Estado.

“Prefiero no polemizar porque nosotros tenemos la responsabilidad de gobernar y que los servicios del Estado le lleguen a la sociedad. Somos una provincia responsable, que acompaña al gobierno nacional pero representa los intereses de Córdoba y conocemos a nuestra sociedad”, dijo el ministro de Educación, Walter Grahovac.

Y agregó: “No es lo mismo que el AMBA. Tenemos otra circulación. En Córdoba es distinto lo que pasa en Buenos Aires y Rosario, prefiero darle la tranquilidad a la gente de que el ministerio de Salud sigue de cerca y donde no hay condiciones no habilitamos presencialidad, donde sí hay condiciones es un pecado que los chicos no asistan a clases”, agregó Grahovac en declaraciones a El Doce.

El Ministerio de Educación cordobés anunció que el formato de presencialidad se mantendrá en todo el territorio provincial desde este lunes, con excepción del nivel secundario en las poblaciones de más de 30 mil habitantes, donde se mantendrá el sistema virtual.

Mendoza: el gremio rechaza el regreso a las aulas pero no paralizó las actividades
El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, defendió “la presencialidad” en las escuelas de la provincia y afirmó que el distrito registra “los mismos picos de contagio que los lugares en los que el confinamiento es mucho más estricto y duro”. El gremio docente de Ctera (SUTE) rechazó el regreso, pero no paralizó las actividades.

La secretaria de Acción Social de SUTE, Laura Espeche, indicó a Télam que la organización reclamó al Ejecutivo “la suspensión transitoria de la presencialidad hasta que se reduzca el contagio”. “El gremio reclamó al Gobierno la suspensión transitoria de la presencialidad en los establecimientos escolares hasta que baje la curva de contagios”, sostuvo la dirigente.

Suárez afirmó que “la escuela no es un lugar de ultracontagio”, y explicó que pueden producirse como “en todos lados, porque se trata de una pandemia”.

Para Espeche, la situación del sistema sanitario en Mendoza “es grave”, la mayoría de los hospitales “está colapsado” y “la ocupación de las unidades de terapia intensiva supera el 90 por ciento en casi toda la provincia”, a la vez que observó que se “trasladan pacientes de un departamento a otro porque algunos centros tienen su capacidad máxima ocupada”.

Para el gobernador “es esencial mantener las escuelas abiertas para el desarrollo de cualquier sociedad y también para el desarrollo psicológico de los chicos”. “Si el Gobierno cierra las escuelas cuánto tiempo lo hará”, se pregunto Suárez, quien añadió que en 2020 la Argentina cometió “el grave error de hacerlo durante todo el año”.