El Gobierno flexibilizó hoy el congelamiento del precio de combustibles, al subir en un 3,3% el precio dólar de referencia, y excluir de la restricción en las subas a las transacciones que no tengan como destino final el abastecimiento por medio de estaciones de servicio.

Así lo informaron fuentes del Palacio de Hacienda al aclarar que ninguna de estas modificaciones al DNU 566 se verá reflejada en las estaciones de servicio, es decir en el precio de naftas y gasoils que pagan los particulares, con lo cual se descartó la posibilidad de dar vía libre a un aumento en los productos premium.

Con esas referencias, el precio tope de naftas y gasoil en todas sus calidades, comercializados en todos los canales de venta, durante los 90 días corridos siguientes a la entrada en vigencia de la medida, no deberían ser superior al precio vigente al 9 de agosto último.