La Canasta Básica de Alimentos (CBA) aumentó en mayo un 4,29% en los comercios de cercanía de los barrios populares del conurbano y en los primeros cinco meses del año, los productos de carnicería se incrementaron un 36,05%, seis veces más que el 6,21% que en el mismo lapso subieron los de verdulería.

«Cinco meses de incrementos permanentes en los productos de la Canasta Básica golpean el presupuesto de toda la población, y especialmente sobre los sectores más vulnerables de nuestra sociedad», señaló el Instituto de Investigación Social, Política y Económica Ciudadana (ISEPCi).

En un informe elaborado por Isaac Rudnik y Juan Fresno, la entidad vinculada a la agrupación Barrios de Pie indicó que «el poder adquisitivo de los ingresos de los sectores populares en general y de los trabajadores en particular, no dejan de deteriorarse al ritmo de los incesantes aumentos de los alimentos», en un contexto en el que «las políticas que el gobierno ha instrumentado hasta ahora no han dado resultados».

«El inicio del 2021 no fue muy auspicioso», admitió ISEPCi, que al respecto precisó que «en enero los alimentos se incrementaron 4,5%, en febrero 3,09%, en marzo llegó al 5,18%, en abril fue del 3,47% y en mayo un 4,29% más que el mes pasado».

El Instituto realiza periódicamente un relevamiento de los precios de los comercios de cercanía en los barrios populares del conurbano, que por lo general no están incluidos en los acuerdos oficiales de precios y, por ende, muestran incrementos superiores a los de los grandes puntos de venta como supermercados e hipermercados.

«En los primeros cinco meses las verduras subieron 6,21%, mientras que los alimentos que se adquieren en almacén aumentaron 19,02% y para comprar carne hubo que desembolsar en promedio un 36,05% más que a fin del año pasado», precisó.

En los cinco meses transcurridos, según ISEPCi, «el incremento de la Canasta Básica de Alimentos fue del 22,26%», en tanto «el salario y la jubilación mínimas tuvieron aumentos muy por debajo de esos porcentajes», con subas del 16% y el 22,26%, respectivamente. Ese deterioro del poder de compra de los sectores más vulnerables ocurre «mientras la actividad general de la economía se va recuperando aun con las dificultades propias de las restricciones que impone la pandemia», manifestó.

Asimismo, la entidad destacó que «las exportaciones producen mayores ingresos externos por los aumentos de los precios internacionales de los productos que exporta el país; crecen el saldo comercial y la recaudación impositiva, y se va reduciendo el déficit fiscal».

«Seguimos reclamando el congelamiento inmediato de los precios de los 57 productos de la Canasta Básica de Alimentos como primera medida que permita detener la continuidad de la sangría permanente de los recursos de las familias de los sectores populares», remarcaron Rudnik y Fresno. En ese sentido, señalaron que «hay que impedir que se siga repitiendo lo sucedido una y otra vez en la historia reciente», en referencia a que «mientras la economía crece los ingresos de los trabajadores decrecen, y los que se apropian de los beneficios del nuevo período de desarrollo vuelven a ser los grupos económicos más poderosos».