El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, anticipó que el Gobierno renovará el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) con los «mismos parámetros que vienen hasta ahora», en referencia al semáforo epidemiológico que establece restricciones por la pandemia, y dijo que su vigencia será por «dos semanas».

La medida se dispone «a la espera» de la sanción de la ley de «Emergencia Covid» que se debate en la Cámara de Diputados. «El DNU se va a renovar con los mismos parámetros que vienen hasta ahora, con el fundamento de aplicar parámetros objetivos y que no haya mucha más discusión», planteó Cafiero.

En declaraciones al canal A24, Cafiero señaló además que la norma va a extenderse por «dos semanas» a la «espera» de que «se termine el tratamiento de la ley que también copia estas medidas», por lo cual, aclaró, «cuando se apruebe, tampoco va a cambiar» el criterio para adoptar las restricciones.

El funcionario aclaró también que los permisos para las distintas actividades «ya están establecidos en el DNU según los riesgos epidemiológicos de cada lugar».

«Con uno más de 500 casos cada 100 mil habitantes, está en alarma epidemiológica, que es lo que tenemos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA); si tiene menos está en alto, y de ahí para abajo», sostuvo sobre la clasificación de las zonas del país en cuatro categorías, y que se completan con riesgo mediano y bajo.

Cafiero admitió además que «las medidas de cuidado que se toman representan un dolor de cabeza», pero destacó que «sirven» para bajar la curva de contagios.

«Seguimos escuchando a los epidemiólogos, los médicos intensivistas y las terapias intensivas para tomar decisiones, y la oposición está escuchando a los encuestadores y a los que hacen marketing político», puntualizó.

Al respecto, Cafiero consideró que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, «venía escuchando a los epidemiólogos e intensivistas» para gestionar la pandemia en la Ciudad, pero añadió que desde que el expresidente Mauricio Macri «presentó su libro, empezó a escuchar de vuelta a los encuestadores».