El fallecimiento de otra enfermera conmueve a la Provincia de Córdoba. Claudia García trabajaba en el hospital Misericordia y, al igual que el médico de Alta Gracia que perdió la vida durante la semana anterior, estaba vacunada. Desde el Gremio de la Salud Pública (UTS) emitieron un duro comunicado en el que hablaron de un “colapso anunciado” y responsabilizaron directamente al gobierno provincial por lo sucedido.

En el texto, publicado en Facebook, UTS acusó a la gobernación de desoír “todas las alertas que no solo se plantearon desde la Multisectorial, sino también de parte de reconocidos sanitaristas y epidemiólogos (algunos incluso asesores del COE)”. Y profundizaron: “El ejecutivo provincial bajo su lema de ‘Córdoba no para’ nos ha llevado a esta verdadera catástrofe sanitaria. Mientras el gobernador (Juan) Schiaretti repetía hasta el cansancio que nuestra provincia era la que ‘más actividades tiene autorizadas’, crecieron los contagios y las muertes”.

Desde el gobierno provincial afirmaron que García estaba vacunada y negaron que haya contraído la enfermedad en ejercicio de sus funciones. “Falleció en la clínica Chutro. Se contagió por ser contacto estrecho de un familiar suyo: su papá, que había muerto unos días antes. No se contagió trabajando”, indicaron.

Córdoba es una de las provincias más afectadas del país por la segunda ola de la pandemia: hace un mes que tiene un promedio de contagios mayor que CABA y sólo es superada por PBA. Desde el Ministerio de Salud local este miércoles reportaron un 80,2% de ocupación en las terapias intensivas del sistema público. Sin embargo, en la mayoría de los hospitales de cabecera no hay lugar. Varias ciudades del interior provincial se encuentran al 100% y, en los últimos días, el gobierno de Schiaretti activó el “código rojo” para liberar camas.

COMUNICADO UTS

Compartimos la declaración que elaboramos desde la Multisectorial de Salud

Un sistema de salud colapsado con sus trabajadores agotados, precarizados y empobrecidos

Lamentablemente se cumplieron todos nuestros pronósticos, la crítica y dramática situación sanitaria que atraviesa nuestra provincia es la crónica de un colapso anunciado y responsabilidad del gobierno de la provincia, que saltando todas las alertas que no solo planteamos desde la Multisectorial sino también de reconocidos sanitaristas y epidemiólogos (algunos incluso asesores del COE).

El ejecutivo provincial bajo su lema de “Córdoba no para “nos ha llevado a esta verdadera catástrofe sanitaria. Mientras el gobernador Schiaretti repetía hasta el cansancio que nuestra provincia era la que “más actividades tiene autorizadas”, crecieron los contagios y las muertes.

Las cifras hablan por sí solas con aproximadamente 5000 contagios y 50 muertes notificadas por día, el 30 % de los internados en UTI de país y su sistema de salud colapsado Córdoba es la capital nacional del Covid 19.

La muestra más palpable del fracaso e improvisación es el denominado Código Rojo anunciado en estos días, reconociendo la incapacidad de nuestro sistema sanitario de seguir admitiendo pacientes, los cuales serán “asistidos” en sus domicilios ,situación altamente precaria que sin duda se traducirá en más fallecidos.

En este cuadro dantesco los trabajadores y trabajadoras de la salud desempeñamos nuestras tareas verdaderamente agotados psíquica y mentalmente después de más de un año de arduo trabajo y en pésimas condiciones laborales y salariales.

Nuestros compañeros siguen muriendo a pesar de estar vacunados y entendemos que no es una situación fortuita, los cuadros de estrés agudo, trastornos adaptativos y síndromes de burnout sin duda impactan negativamente en nuestro sistema inmunológico.

Por este motivo solicitamos al gobierno de Córdoba que realice dosaje de anticuerpos a los equipos de salud para conocer el grado de inmunidad lograda luego de la vacunación .

Como así también que se cumpla integralmente la ley Silvio que aboga nuestro cuidado.

Los equipos de salud seguimos sin ser escuchados por las autoridades del ministerio de salud de la provincia, continua la persecución y el maltrato cotidiano hacia quienes hemos dado sobradas muestras de compromiso, responsabilidad y abnegación en la asistencia de una pandemia que no nos dio respiro.

Siguen sin atenderse nuestros reclamos salariales y estabilidad laboral, sin dar respuestas rápidas y efectivas a las familias de los trabajadores fallecidos.

En la legislatura continúan sin tratarse los proyectos de ley que contemplan una rápida y efectiva ayuda a esas familias que no solo tiene que lidiar con la muerte de un ser querido, sino también con la burocracia estatal que los abandona. Lo propio pasa con el proyecto de pase a planta permanente que el oficialismo se niega a tratar.

Le informamos a la población que estamos ante el peor desastre sanitario de nuestra historia reciente y que a esta situación es producto de decisiones arbitrarias, irresponsables y anticientíficas. Mientras en la Provincia se incrementan los contagios y muertes desde el Ministerio se abandona a su suerte a los Equipos de Salud y se continúa improvisando, tomando decisiones erróneas y ocultando información.