María Eugenia Vidal recogió el guante y le respondió a Axel Kicillof, quien ayer la había acusado de repartir «sobres» durante su gestión al frente de la provincia de Buenos Aires.

«No es serio hacer denuncias electorales después de un año y medio de Gobierno», escribió en Twitter.

La referente de Juntos por el Cambio mostró su disgusto en un hilo de tres tuits que publicó en la madrugada de este miércoles.

«Ante las declaraciones del gobernador acusándome a mi de ‘repartir sobres’ en mi gobierno y a periodistas de recibirlos digo: 1. NUNCA le di NINGÚN sobre a NADIE», comenzó.

Como segunda parte de su respuesta, Vidal fue más allá: «No es serio hacer denuncias electorales después de un año y medio de gobierno, teniendo toda la información desde el primer día».

Y, tras aclarar que «toda la pauta otorgada está registrada debidamente como establece la ley y es información que el gobierno actual tiene desde el 10 de diciembre de 2019», remató en referencia directa a Kicillof y a las artes que le achaca al kirchnerismo: «No somos todos iguales».

La respuesta de Vidal sorprendió no solo por su horario, sino por la referencia directa. Figura fundamental en el armado opositor, la estrategia de la exgobernadora era, hasta el momento, evitar la confrontación frontal hasta tanto no se definiera qué rol jugará en las futuras elecciones.

La candidatura de Vidal oscila entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires y hasta podría no ser tal.

Desde el kirchnerismo, con Kicillof a la cabeza, la llevan al terreno bonaerense, intentando reflotar el resultado electoral de 2019. No corren los mismos tiempos, pero el gobernador viene subiendo el tono en contra de la gestión macrista y, en particular, de su antecesora.

Fuego Cruzado

En un acto en San Fernando, el gobernador bonaerense había sido muy duro con Vidal: «Ojalá cada uno de los carteles que pagaron, cada una de las pautas que pagaron, cada uno de los sobres que repartieron los hubieran usado para invertir en un patrullero, en una cámara, para invertir en medios, instrumentos, para cuidar la seguridad en San Fernando».

«Llenarse la boca, mentir, difamar, muchísimo. Realizar, poner, invertir, nada, nada y es algo que se reproduce en todas las áreas de Gobierno. El abandono de la seguridad, el abandono de la salud, la postergación y el abandono de la educación, fueron realmente la desolación que tuvo que atravesar nuestra Provincia», agregó.

Luego de las acusaciones y antes de los tuits que lanzó esta madrugada, Vidal se había limitado a contestar de manera indirecta a través de su cuenta oficial de Twitter, donde retuiteó una publicación de Agustina Ciarletta, concejala de San Fernando, quien defendió a la ex gobernadora.

«Durante la gestión de Vidal, San Fernando recibió 8 autos, 7 camionetas, 280 chalecos antibalas, 4 destacamentos móviles y la transferencia de fondos para la seguridad de más de $23 millones. La seguridad sí era una prioridad», escribió

Y añadió: «Mientras el ex intendente Luis Andreotti reconocía el trabajo y ponía en primer lugar al vecino; hoy en San Fernando el gobernador elige profundizar la grieta, poniendo por encima el oportunismo por sobre las necesidades de los sanfernandinos».

La acusación de Kicillof a Vidal tuvo lugar en medio de la interna que existe en la oposición entre sectores duros, encarnados por Mauricio Macri y Patricia Bullrich, y moderados, que tienen a Horacio Rodríguez Larreta como referente.

Precisamente, Vidal y Elisa Carrió se mostraron juntas por zoom el lunes como modo de afianzar la alianza entre ellas. Y fue en ese encuentro virtual que Vidal elogió a Bullrich, presidenta del PRO, y referente del ala más radicalizada.

«Todos los que formamos Juntos por el Cambio, y, en particular, todos los que somos dirigentes del PRO, valoramos el rol que Patricia tuvo tanto en el Gobierno (de Macri) como de presidenta del PRO en este último año y medio», dijo la exgobernadora bonarense.

Por su parte, respecto de las internas en JxC, Lilita contestó: «Si es para que no haya perdedores ni ganadores tenemos que ir a la unidad. Acá lo más importante es mantener la unidad de Juntos por el Cambio. La polarización es funcional a la idea de CFK del desplazamiento de la mitad de los argentinos».