El gobierno de las Malvinas rechazó en duros términos el ofrecimiento de becas para que los alumnos de las islas vengan a estudiar al continente, y que acaba de lanzar el Gobierno argentino. Lo mismo habían hecho el año pasado cuando se les ofreció ayuda para enfrentar la pandemia del coronavirus.

“La oferta de becas del Gobierno argentino para que los isleños estudien en Argentina es visto como nada más que un truco de política, ya que llega alrededor del aniversario de la guerra de 1982, se cumplió el pasado 2 de abril, y ante el próxima reunión en el comité C24 de las Naciones Unidas”, empezó diciendo el consejero Barry Elsby, luego de tomarse un tiempo ante la pregunta que le hizo Clarín esta semana en el marco del viaje que emprendieron el lunes a Naciones Unidas el canciller Felipe Solá y el secretario del Area Malvinas, Daniel Filmus.

Este jueves 24, Solá y Filmus representarán a la Argentina ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, que como viene ocurriendo todos los años desde hace dos décadas al menos, debate una resolución en la que una mayoría de miembros, lo llaman el C24, termina apoyando al país: la resolución hace un llamado al Reino Unido y la Argentina a conversar y encontrar una solución pacífica al reclamo nacional por la soberanía de las Malvinas.

Una semana atrás, Filmus y el ministro de Educación, Nicolas Trotta lanzaron el programa de becas «Thomas Bridges”, que se encuadra en lo establecido por la resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas y en la voluntad del Gobierno Nacional y de las instituciones educativas nacionales. Afirmaron que buscaban entablar mejores lazos de interrelación con los habitantes de las Islas. Y ofrecieron con ello becas para que los Isleños entren sin trabas a las carreras de pre grado, grado y posgrado dictados por las universidades nacionales de La Pampa, Río Negro, del Comahue, de la Patagonia San Juan Bosco, Patagonia Austral y de Tierra del Fuego.

En las Malvinas no hubo respuesta inmediata. Tampoco avisos en la prensa local. “Sabrá que el gobierno de las Islas Falkland financia completamente estudiantes que deseen asistir a la universidad, la universidad o completar un aprendizaje exterior”, retrucó Elsby ante la insistencia de Clarín. “Si bien la mayoría de los estudiantes optan por estudiar en el Reino Unido, no hay restricciones en cuanto a dónde pueden ir en el mundo; de hecho, el gobierno de las Islas Falkland ha financiado al menos a uno de nuestros estudiantes para que estudie en Córdoba, Argentina”, aseguró.

Y cerró el debate afirmando con que la economía del archipiélago estaba fuerte a pesar de la pandemia y en cambio, advirtió, la de Argentina estaba luchando contra la deuda y la inflación. “Siento que el único derecho que hay es a que los fondos excedentes reservados para becas para isleños de las Falklands se utilizarían mejor para ayudar a los estudiantes argentinos a mejorar su potencial”, sentenció.

No es la primera vez que en las Malvinas rechazan un acercamiento del continente, y tampoco es la primera vez que se le ofrecen becas u cooperación. El punto es cómo y cuándo.

En 2015, durante la última etapa del anterior gobierno K, Filmus -que también era secretario del área, lanzó un esquema de becas similares. Lo hizo tras tres administraciones, la de Nestor y Cristina Kirchner, que mantuvieron una política de extrema tensión con Londres por Malvinas y también con las islas.

Les cortaron los vuelos charters, le impusieron multas a las pesqueras, y petroleras. Prohibieron la bandera kelper en el continente, y en algunos casos se prohibió la bandera británica en puertos del sur argentino. El Gobierno logró el apoyo de los vecinos de entonces y la ex presidenta, hoy vicepresidenta, llamó a los isleños “Okupas”, y los amenazó con cortarles también el vuelo semanal de Latam.

Hubo momentos de enorme tensión. En el medio, los isleños organizaron un referéndum, de impacto sólo local, para mostrarle a la Argentina que casi el 99% de su población -tal el resultado- se identificaba como británico. De hecho tienen ciudadanía británica.

Filmus, que admira el tiempo en que regían los acuerdos de comunicación con el Reino Unido por las islas, de los ’70 e interrumpidos por el desembarco militar del 2 de abril de 1982, intenta una política de acercamiento, aunque la retórica oficial se volvió a tensar porque el Gobierno puso otra vez en agenda el discurso duro por Malvinas.

En ese sentido, Filmus es optimista. Afirma saber que «no todos los isleños estan en contra». Muchos no quieren ir a Londres a estudiar porque luego no vuelven. De hecho la población de las islas en cuanto a nacidos allí está estancada, recuerda. «Familiares que viven acá de isleños nos dijeron que sus familias lo tomaron bien»

Solá y Filmus, que tambien viajaron con el jefe de gabinete de la cancillería Guillermo Justo Chaves se reunieron con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres y con el el presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Volkan Bozkir.

Las Malvinas están representadas por dos consejero: Mark Pollard y Leona Rogers, quien es de origen chileno.